El 30 de diciembre, un choque frontal entre dos trenes turísticos en la vía férrea que conduce a Machu Picchu dejó un saldo de un fallecido y más de 50 heridos, además de paralizar por completo el tránsito ferroviario en uno de los corredores turísticos más importantes del país.
El accidente ocurrió cerca de la icónica ciudadela inca y generó una situación de caos e incertidumbre entre cientos de pasajeros que quedaron varados en distintos puntos de la región Cusco. La víctima mortal fue identificada como Roberto Cárdenas, maquinista de una de las locomotoras involucradas. Según los primeros reportes, ambos trenes colisionaron de forma frontal por causas aún no esclarecidas.
Entre los heridos se encuentran turistas nacionales y extranjeros, quienes fueron trasladados a centros de salud de la zona, mientras brigadas de emergencia realizaban labores de evacuación y atención. Como consecuencia del siniestro, el flujo de trenes fue suspendido por completo desde la tarde del 30 de diciembre, prolongándose durante varias horas.
El servicio ferroviario fue reanudado recién a la 1:00 a.m. del 31 de diciembre, aunque de manera restringida. Pese a la reactivación parcial, la cantidad de vagones disponibles resultó insuficiente para atender la alta demanda acumulada. En diversas estaciones se registraron largas colas, aglomeraciones y malestar por parte de turistas, muchos de los cuales se vieron obligados a pasar la noche en las calles o en los alrededores de las estaciones ante la falta de información clara.
Las empresas operadoras, PeruRail e Inca Rail, han sido duramente cuestionadas por la escasa comunicación ofrecida a los usuarios durante las horas críticas posteriores al accidente. De forma preliminar, se manejan hipótesis vinculadas a posibles fallas en la comunicación entre operadores o problemas en el sistema de señalización de la vía.
En medio de la emergencia, se confirmó la llegada a Cusco del presidente de la República, José Jerí, acompañado del presidente del Consejo de Ministros. Se espera que el Ejecutivo emita un pronunciamiento oficial en las próximas horas.
El accidente vuelve a poner bajo escrutinio las condiciones de seguridad del acceso ferroviario a Machu Picchu, una de las maravillas del mundo y principal atractivo turístico del Perú. La Fiscalía actuó de manera inmediata, solicitando información a las empresas ferroviarias y ordenando el levantamiento del cadáver, además de otras acciones para esclarecer las causas del accidente y las responsabilidades penales correspondientes.












