En la Región de La Araucanía, el Hospital Regional Hernán Henríquez Aravena de Temuco confirmó el diagnóstico de hantavirus en un joven de 24 años que comenzó a presentar síntomas desde el pasado 14 de diciembre.
Según informaron las autoridades, el paciente se encuentra estable, pero hospitalizado y con ventilación mecánica en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Además, se reveló que recientemente estuvo visitando algunos sectores rurales de Coyhaique, en la Región de Aysén.
Este es el cuarto caso confirmado de hantavirus en la región. Además, de acuerdo a un balance semanal realizado por el Ministerio de Salud (Minsal), a la semana 51 del año 2025 ya hay 43 casos confirmados y 8 fallecidos por este virus en Chile.
Pero, ¿qué es el hantavirus y cómo se contagia? Los hantavirus son una familia de virus que pueden causar enfermedades graves e incluso la muerte. Los humanos se contagian principalmente por contacto con roedores (ratas y ratones) a través de su orina, excrementos y saliva. Basta con respirar gotas frescas o aire contaminado, o tocar cualquier objeto donde haya sido depositado el virus.
Las dos enfermedades principales que puede provocar el hantavirus son el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SPCH) y la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR). El SPH es la enfermedad más común en Sudamérica y Estados Unidos, y en Chile está presente desde la década de los 90, siendo transmitida por los ratones silvestres de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus).
Los síntomas del SPH pueden aparecer entre una y ocho semanas después de haber sido infectado, y son similares a los de la gripe, como fiebre, dolores musculares, escalofríos, náuseas, vómitos y diarrea. Después de algunos días de "mejoría", los pacientes comienzan a decaer nuevamente, presentando tos, dificultad para respirar y acumulación de líquido en los pulmones.
Según cifras estadounidenses, el 38% de los pacientes que tienen síntomas respiratorios pueden morir por esta enfermedad. Por ello, la recomendación principal es evitar la exposición a la orina y excrementos de roedores, manteniendo la casa y todas sus áreas limpias, y prefiriendo siempre el consumo de agua limpia y purificada.
Desde el Minsal también se recomienda sellar las viviendas con materiales resistentes para no permitir el ingreso de roedores, realizar una buena disposición de basura con tarros cerrados con tapa, mantener los alimentos en envases herméticos y no dejar restos de comida encima. Además, quienes vayan a acampar deben tomar precauciones como dormir en un piso cubierto y acolchado, transitar por senderos o caminos habilitados y evitar recolectar y consumir frutas silvestres o leña.












