La Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) de Chile sentenció el descenso de Unión Española y Deportes Iquique a la Primera B para la temporada 2026. Ambos clubes, que habían terminado en los últimos lugares de la tabla de posiciones en la última temporada, buscaban una interpretación reglamentaria para evitar la pérdida de categoría, pero finalmente la ANFP ratificó su decisión.
La mesa directiva de la ANFP, encabezada por su presidente Pablo Milad, se reunió para analizar los reclamos presentados por los dos clubes. Estos alegaban una supuesta incongruencia entre las bases del campeonato y el reglamento de la corporación. Sin embargo, desde la ANFP se consideró que las reglas estaban claras y que todos los clubes que integran el Consejo de Presidentes, la máxima instancia del fútbol chileno, las habían aprobado a principios de año.
Deportes Limache y La Serena, los equipos que se habrían visto beneficiados en caso de atenderse la interpretación propuesta por Unión Española y Deportes Iquique, se mostraron contundentes en su posición. "Es un descaro", coincidieron ambos clubes, argumentando que los equipos descendidos habían perdido la categoría en cancha y que no era aceptable "salvarse por escritorio".
Por su parte, Jorge Segovia, propietario de Unión Española, advirtió que acudirán a los tribunales de justicia si no reciben una "solución razonable" a este problema. Tanto Unión Española como Deportes Iquique no solo batallan por lo que consideran un perjuicio deportivo, sino también por la brusca caída de ingresos que representa el descenso a la segunda categoría del fútbol chileno.


