El fútbol italiano y el AC Milan se encuentran de luto tras confirmarse el fallecimiento de Franco Baresi a los 66 años de edad. La noticia fue comunicada oficialmente el viernes por su antiguo club, entidad a la cual Baresi estuvo vinculado durante la mayor parte de su vida, tanto en el terreno de juego como en roles institucionales.
A través de un emotivo mensaje publicado en su red social X, el AC Milan expresó el profundo dolor que embarga a la institución. En el comunicado, el club señaló que "toda la historia del AC Milan está de luto tras el fallecimiento de Franco Baresi", subrayando que su integridad y el ejemplo que dejó como profesional quedarán grabados para siempre en el ADN del club, comparando su legado con la trascendencia de su icónica camiseta número 6.
La salud de Baresi había sido motivo de preocupación recientemente. El año pasado, el AC Milan informó que el exfutbolista, quien se desempeñaba como vicepresidente honorario del equipo, se había sometido a una intervención quirúrgica con el objetivo de extirpar un nódulo pulmonar. Tras dicha operación, un especialista en cáncer le había prescrito un tratamiento de recuperación para abordar su estado de salud.
A pesar de sus complicaciones médicas, Baresi mantuvo su vinculación con los eventos deportivos de su ciudad. En febrero, tuvo la oportunidad de participar como uno de los portadores de la antorcha olímpica durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. En ese acto, apareció junto a Giuseppe Bergomi, exdefensor del Inter de Milán y de la selección italiana, quien fue su eterno rival deportivo durante los años de competencia en la liga italiana.
La trayectoria de Franco Baresi es sinónimo de lealtad y éxito. Pasó la totalidad de su carrera profesional, que abarcó 20 años, defendiendo los colores del AC Milan. Durante este periodo, alcanzó la cima del fútbol nacional y continental, logrando conquistar seis títulos de la Serie A y tres trofeos europeos de gran importancia. Su liderazgo fue fundamental para la institución, llegando a ejercer como capitán del equipo durante 15 temporadas antes de decidir su retiro definitivo en 1997.
Como reconocimiento a su entrega y trayectoria, el AC Milan tomó la decisión de retirar su camiseta con el número seis. Con este gesto, Baresi se convirtió en el primer jugador en la historia del club en recibir tal honor, sellando así su estatus como un ícono indiscutible de la entidad.
Su lealtad al club se manifestó no solo en los momentos de gloria, sino también en la adversidad. A principios de la década de 1980, Baresi permaneció en el equipo a pesar de que el club sufrió dos descensos a la Serie B, ayudando activamente a guiarlos de regreso a la máxima categoría en ambas ocasiones.
En el ámbito internacional, Baresi fue una pieza clave de la selección italiana, acumulando un total de 81 internacionalidades. Formó parte del plantel que se coronó campeón del Mundo en 1982 y fue el capitán del equipo nacional en la final del Mundial de 1994. En aquel encuentro, Italia sufrió una ajustada derrota en la tanda de penaltis frente a Brasil, siendo Baresi uno de los jugadores que no logró anotar su disparo. Un dato que resalta su entrega fue que disputó los 120 minutos completos de aquella final tan solo 25 días después de haberse sometido a una cirugía de rodilla.
Técnicamente, Baresi transformó la posición de defensa. En una época donde predominaban los defensores basados en la fuerza física, él se distinguió por su extraordinaria lectura del juego. Redefinió el rol del líbero, combinando una autoridad defensiva absoluta con la capacidad de iniciar ataques desde la parte posterior del campo.
Bajo la dirección de Fabio Capello, Baresi lideró una línea defensiva legendaria compuesta por Paolo Maldini, Alessandro Costacurta y Mauro Tassotti. Juntos, perfeccionaron la estrategia de la línea defensiva alta y la trampa del fuera de juego, elementos que permitieron al equipo alcanzar una racha de 58 partidos invictos en la Serie A, lo que les valió el apodo de “Gli Invincibili” (Los Invencibles). Baresi fue, sin duda, la piedra angular de las defensas tanto del Milan como de Italia durante casi dos décadas.

