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Tensión en el fútbol mundial: FIFA defiende la privatización parcial de sus derechos comerciales ante el rechazo de UEFA y Concacaf

La organización hizo una serie de aclaraciones en relación al proyecto para comercializar un porcentaje de los derechos de la Copa del Mundo y otras competencias con fondos de inversión privados.

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Tensión en el fútbol mundial: FIFA defiende la privatización parcial de sus derechos comerciales ante el rechazo de UEFA y Concacaf
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La FIFA se encuentra en el centro de una tormenta institucional tras presentar el proyecto FIFA Forward Enterprise, una iniciativa que busca vender hasta el 20 por ciento de sus derechos comerciales, incluido el Mundial, a fondos de inversión privados. La propuesta ha generado un rechazo masivo, especialmente de la UEFA y la Concacaf, llegando la entidad europea a amenazar con retirarse de todas las competiciones organizadas por el ente rector. A pesar de que Gianni Infantino defiende el plan como una vía para recaudar miles de millones de dólares destinados al desarrollo del fútbol, la polémica se ha agravado por el interés de una empresa vinculada a la familia Trump en adquirir estas acciones. La FIFA sostiene que la decisión final se tomará mediante un proceso democrático con sus asociaciones miembro, negando rotundamente que el deporte esté siendo privatizado.

La FIFA ha emitido un comunicado oficial en la madrugada de este viernes con el objetivo de aclarar los detalles de un polémico proyecto impulsado por su presidente, Gianni Infantino. La iniciativa prevé la creación de una nueva entidad comercial que permitiría la venta de un porcentaje de los derechos comerciales de la Copa del Mundo y otras competencias internacionales a fondos de inversión privados.

Esta respuesta surge tras la ola de rechazo manifestada por las principales confederaciones del fútbol mundial. La UEFA, ente rector del fútbol europeo, expresó un fuerte descontento con el proyecto y llegó al extremo de comunicar su decisión, junto a sus selecciones miembro, de retirarse de las competencias organizadas por la FIFA en señal de protesta.

En una línea similar, la Concacaf —que representa al fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe— ratificó a través de un documento oficial su rechazo absoluto a la creación de esta sociedad comercial y a la venta de acciones del torneo. Además, las federaciones pertenecientes a la Concacaf encomendaron a sus consejeros exigir que la FIFA, en lugar de privatizar su patrimonio, utilice sus propias reservas financieras multimillonarias para incrementar los fondos destinados al desarrollo del fútbol en su región.

Ante estas presiones, la FIFA argumentó que el proceso de consulta inicialmente previsto se vio alterado debido a la difusión de "informaciones incorrectas en los medios". El organismo rector aseguró que seguirá adelante con dicho proceso para garantizar que cada una de sus asociaciones miembro tenga la posibilidad de emitir su voto basándose en hechos reales y no en interpretaciones erróneas.

En un mensaje directo hacia la UEFA, la FIFA señaló que "ninguna entidad puede arrogarse la representación de las 211 asociaciones miembro de todo el mundo", defendiendo así la autonomía de cada federación nacional para decidir sobre el proyecto. Asimismo, el organismo fue tajante al afirmar que "nadie está vendiendo el fútbol", calificando tal posibilidad como algo que la FIFA jamás contemplaría.

El proyecto en cuestión se denomina FIFA Forward Enterprise (FFE). Esta sociedad concentraría todos los negocios comerciales de la entidad, incluyendo los derechos de televisión, los acuerdos de patrocinio, la venta de entradas, las licencias comerciales y la organización operativa de los torneos, con el Mundial como pieza central. La FIFA ha aclarado que la apertura a inversiones privadas se limitaría a participaciones minoritarias, estimándose que el porcentaje que saldría al mercado sería de aproximadamente el 20%.

Para mitigar los temores sobre la pérdida de control, el organismo aseguró que mantendrá la mayoría en el directorio de la FFE, conservando la última palabra sobre la organización del fútbol, la definición del calendario, los reglamentos y la estructura de los torneos. Según las proyecciones financieras de la FIFA, la FFE podría generar ingresos por 4.200 millones de dólares tan solo durante el presente año, asegurando que todas las ganancias netas serán reinvertidas en el deporte.

Como complemento a este esquema, la FIFA lanzará el programa FIFA Fast Forward Programme (FFFP). Este mecanismo busca unificar los actuales sistemas de financiamiento con el objetivo de reunir más de 10.000 millones de dólares en los próximos cuatro años, fondos que serían distribuidos entre las asociaciones miembro y diversos programas de desarrollo global.

A pesar de las justificaciones económicas, el proyecto ha despertado una intensa polémica, no solo entre las confederaciones sino también entre los aficionados. Gran parte de la controversia radica en que la principal empresa interesada en adquirir las acciones pertenece a la familia Trump. Este vínculo ha cobrado relevancia debido a la cercanía pública mostrada entre Gianni Infantino y el empresario durante la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes.

La FIFA concluyó que, si no se obtiene el respaldo de la mayoría de las asociaciones miembro a través de un proceso democrático, las actividades comerciales permanecerán inalteradas y la FIFA Forward Enterprise no llegaría a crearse, reafirmando su compromiso con un proceso de consulta abierto.

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