En un hecho que sacude a la institución policial, tres funcionarios de Carabineros fueron formalizados este viernes por una serie de delitos cometidos durante la detención de una persona en la comuna de Chiguayante, Región del Biobío. Los imputados, dos suboficiales y una cabo de la 6° Comisaría de Chiguayante, fueron acusados de apremios ilegítimos, falsificación de instrumento público y allanamiento irregular.
Según detalló el fiscal de Concepción, Patricio Aravena, en dos casos los acusados procedieron a falsificar documentos policiales, alterando la forma en que se habrían desarrollado los procedimientos, con el objetivo de "darle legalidad a actuaciones que no tenían tal carácter". Esto incluyó suponer la existencia de denunciantes que no existieron y manipular las circunstancias de la detención de los imputados civiles.
Asimismo, se señaló que en uno de los casos, los ahora ex policías realizaron un allanamiento irregular a un domicilio sin autorización judicial, procediendo luego a detener a una persona a quien le generaron lesiones. Esto se sumó a un tercer delito, donde la víctima, ya reducida y sin oponer resistencia, fue golpeada con elementos de reacción táctica y amenazada con asfixia.
Como resultado de la investigación, uno de los suboficiales implicados en todos los delitos mencionados fue enviado a prisión preventiva, mientras que el segundo suboficial quedó con arresto domiciliario total y la cabo con arresto domiciliario nocturno, más arraigo nacional. El juzgado decretó 120 días de plazo para la investigación.
Este caso ha generado gran preocupación en la ciudadanía, cuestionando nuevamente los abusos y excesos cometidos por algunos miembros de Carabineros en el ejercicio de sus funciones. La institución policial, por su parte, ha dado de baja a los funcionarios involucrados, en un intento por distanciarse de estos hechos y recuperar la confianza de la población.


