Carolina Ache, exvicecanciller y actual embajadora designada en Portugal, denunció por difamación e injurias al exCanciller Francisco Bustillo y a los senadores nacionalistas Sebastián da Silva y Sergio Botana. Ache se sintió agraviada por declaraciones públicas que realizaron sobre su rol en el escándalo de la entrega del pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset.
La integrante del Partido Colorado ocupó la cúpula del Ministerio de Relaciones Exteriores entre marzo de 2020 y diciembre de 2022, cuando renunció en medio del escándalo por la entrega del pasaporte a Marset. El caso fue investigado y archivado, pero Ache reveló posteriormente que el gobierno de Lacalle Pou buscó ocultarle a la Justicia las conversaciones que ella había mantenido con el subsecretario de Interior, Guillermo Maciel, acerca de Marset.
En Fiscalía, Ache dio a conocer grabaciones de Bustillo en las que le sugería que "perdiera el celular" e informó sobre la presunta destrucción de un acta notarial con los chats en Presidencia por parte del publicista Roberto Lafluf, asesor de Lacalle Pou. Estas declaraciones motivaron la renuncia de varios jerarcas del gobierno anterior.
Ahora, Ache denuncia a Bustillo por declaraciones en las que lo responsabilizó por la entrega del pasaporte y afirmó que su designación como embajadora en Portugal era "el pago de un favor". También denuncia a Da Silva y Botana por señalar que Ache conocía meses antes de asumir Orsi que sería designada en una embajada, y por afirmar que fue ella quien le dio el pasaporte a Marset.
Los delitos por los que Ache los denuncia están regulados por el artículo 334 del Código Penal, que establece penas de 3 a 18 meses de prisión o multas de 60 a 400 UR por ofender "de cualquier manera, con palabras, escritos o hechos, el honor, la rectitud o el decoro de una persona".
El caso del pasaporte a Marset fue uno de los principales escándalos de la administración anterior, y volvió a ocupar la agenda pública este año por la designación de Ache como embajadora, lo que fue señalado por la oposición como una "devolución de favores".











