Donald Trump ofreció un extenso y combativo discurso a la nación, en el que trazó un balance de su primer año de gestión y lanzó duras críticas contra la administración de Joe Biden. El mandatario defendió sus principales decisiones en materia migratoria, económica, militar y social, resaltando los logros de su administración.
Durante el mensaje, Trump aseguró que heredó "la peor frontera del mundo" y la transformó en "la frontera más fuerte en la historia del país". Acusó al gobierno de Biden de haber permitido la entrada de "25 millones de personas", entre ellas criminales, miembros de bandas y asesinos, y afirmó que esa situación "no volverá a ocurrir".
El presidente sostuvo que su administración está deportando criminales, recuperando la seguridad en las ciudades más peligrosas y debilitando a los carteles del narcotráfico, asegurando que el tráfico de drogas por vía marítima se ha reducido en un 94%. También celebró el respaldo "récord" de las fuerzas del orden.
Trump afirmó que Estados Unidos cuenta ahora con "el ejército más poderoso del mundo", sin competencia cercana. Aseguró haber resuelto ocho conflictos en diez meses, eliminado la amenaza nuclear de Irán y puesto fin a la guerra en Gaza, logros que —según dijo— devolvieron el respeto internacional al país.
En el ámbito económico, el mandatario sostuvo que la inflación "se ha detenido", que los precios están bajando y que los salarios crecen más rápido que el costo de vida. Citó reducciones en productos básicos como el pavo de Navidad y los huevos, y afirmó que hay más personas trabajando que nunca en la historia del país.
Trump remarcó que el 100% de los empleos creados durante su mandato corresponden al sector privado y aseguró haber garantizado inversiones por 18 billones de dólares en Estados Unidos. Uno de los ejes centrales de su discurso fue la defensa de los aranceles, a los que calificó como clave para el repunte económico.
"El país estaba al borde del colapso hace un año", afirmó, y hoy —dijo— es "el más dinámico del mundo". Trump también anunció una reducción histórica en los precios de los medicamentos, criticó a las aseguradoras y prometió un nuevo sistema de salud más barato.
Pese a la expectativa generada por la crisis con Venezuela y las versiones previas sobre posibles anuncios de alto impacto, el presidente no dedicó ni una sola mención al país sudamericano, dejando en suspenso el rumbo que tomará la relación bilateral en los próximos días.

