El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ha revelado datos alarmantes sobre la situación de seguridad en el país a través de la más reciente Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe). El informe advierte que la denominada “cifra oculta” de delitos en México alcanzó el 93,4 % en 2025, lo que significa que nueve de cada diez delitos cometidos no son denunciados o, en caso de haber sido reportados, no son investigados por las autoridades competentes.
Este indicador, que representa el nivel más alto de impunidad y silencio desde 2016 —cuando se registró un 93,6 %—, muestra un ligero incremento respecto al 93,2 % reportado en 2024. De acuerdo con el organismo, el año pasado se cometieron un total de 33,8 millones de ilícitos en territorio mexicano, de los cuales únicamente el 9 % fueron denunciados. La problemática se agrava al analizar los casos que sí llegaron a manos de las autoridades, ya que en el 26,5 % de esas denuncias no se abrió ninguna indagatoria oficial.
El análisis detallado por tipo de delito revela brechas críticas en la procuración de justicia. En los casos de secuestro, la cifra oculta asciende a un abrumador 98,2 %, mientras que la extorsión presenta un 97,5 % y el fraude un 96,5 %. En contraste, el robo de vehículo es el delito con la cifra oculta más baja, situándose en un 33,8 %. Especialistas sugieren que esta diferencia se debe a la necesidad de las víctimas de presentar una denuncia formal para poder hacer válidos los seguros automotrices.
Respecto a las motivaciones que llevan a las víctimas a desistir de la denuncia, el Envipe señala que la razón predominante es la percepción de que el proceso es una pérdida de tiempo, opinión compartida por el 35,8 % de los encuestados. Otros factores relevantes incluyen la desconfianza en las autoridades (13 %), la complejidad y longitud de los trámites (8,3 %), el temor a enfrentar una actitud hostil por parte de los funcionarios (2,7 %) y el miedo a convertirse en blanco de extorsiones (1 %).
La tendencia de criminalidad en México muestra un crecimiento sostenido desde 2022. La encuesta indica que en ese año se cometieron 26,8 millones de delitos, cifra que aumentó a 31,3 millones en 2023 y a 33,5 millones en 2024, culminando en los 33,8 millones registrados en 2025. Entre los delitos más comunes destacan el fraude (24,1 %), la extorsión (19,8 %), el robo o asalto en la calle o transporte público (16,4 %), las amenazas (13,8 %) y el robo de vehículo (8,8 %).
Este escenario se presenta en un contexto donde el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha colocado la seguridad y el combate a grupos delictivos como prioridades centrales. La mandataria ha destacado una disminución importante en los homicidios dolosos desde que asumió el cargo en 2024, asegurando en su Segundo Informe de Gobierno el pasado 1 de septiembre que este delito ha bajado en un 51 %. Si bien las cifras oficiales respaldan el decremento, especialistas advierten que la tendencia no es uniforme en todos los estados y que la tasa de homicidios sigue siendo de las más altas de América Latina, instando a observar otros indicadores como las desapariciones.
La percepción ciudadana sigue reflejando un malestar significativo. La seguridad se mantiene como la preocupación principal para el 60,7 % de la población, aunque esto representa una ligera baja frente al 64,2 % de la medición anterior, mientras que aumentaron las preocupaciones por salud, desempleo y alza de precios. A nivel nacional, el 74 % de las personas se siente insegura en el lugar donde vive.
En el desglose geográfico, el Estado de México encabeza la percepción de inseguridad con un 90 %, seguido por Morelos (88,7 %), Tabasco (87,6 %), Guanajuato (85,9 %) y Zacatecas (83,3 %). Por el contrario, los estados con menor sentimiento de inseguridad son Coahuila (27,8 %), Yucatán (35,5 %), Aguascalientes (41,0 %), Querétaro (44,6 %) y Baja California Sur (49,2 %). Finalmente, el informe identifica los cajeros automáticos en la vía pública, las carreteras y el transporte público como los sitios donde la ciudadanía se siente más vulnerable.
La violencia tangible se ha manifestado recientemente en Zacatecas, donde un coche bomba explotó frente a la comandancia de la policía municipal de Ojocaliente. El ataque dejó once personas heridas y causó daños en decenas de viviendas. El gobierno estatal investiga el hecho como una posible represalia derivada de arrestos realizados recientemente.





