Los vecinos de Casas de Millán y de la pedanía de Grimaldo, en la provincia de Cáceres, ya han recibido la autorización para regresar a sus hogares tras haber sido evacuados debido a la peligrosidad de un incendio forestal que ha azotado la zona. No obstante, el regreso a sus viviendas no implica una vuelta a la normalidad inmediata, ya que las autoridades han establecido una medida de confinamiento obligatorio mientras continúan las labores de extinción en el terreno.
De acuerdo con las estimaciones proporcionadas esta mañana por Abel Bautista, vicepresidente de la Junta de Extremadura, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa (Cecop) para analizar la evolución del fuego, el incendio ya afecta a unas 1.500 hectáreas y presenta un perímetro de 20 kilómetros. A pesar de la magnitud del siniestro, el incendio se encuentra actualmente en vías de estabilización, habiéndose logrado ya el perimetrado del 70 por ciento del área afectada.
La decisión de levantar las evacuaciones en el municipio de Casas de Millán y en la pedanía de Grimaldo responde a la mejora en el control del fuego, pero el establecimiento del confinamiento es una medida preventiva necesaria. Según explicó el vicepresidente Bautista, esta restricción busca garantizar que los efectivos de extinción puedan trabajar sin poner en riesgo su propia seguridad ni la de los ciudadanos. El objetivo principal es evitar que los residentes acudan a revisar sus fincas o huertos, acción que podría poner vidas en riesgo dada la volatilidad de la situación.
Esta medida de confinamiento se mantendrá, al menos, hasta las 14:00 horas de este domingo. En cuanto a los servicios básicos, se ha informado que el suministro eléctrico ya ha sido restablecido en ambas poblaciones. Sin embargo, el suministro de agua potable continúa interrumpido, debido a que los aviones encargados de combatir las llamas están realizando descargas en la zona, lo que impide la normalización del servicio hídrico.
Durante su intervención, Abel Bautista destacó la gravedad de la situación y señaló una sospecha alarmante sobre el origen del fuego. El vicepresidente afirmó que existen indicios de intencionalidad, señalando que en Casas de Millán "alguien ha prendido tres puntos de fuego", lo que complicó significativamente la respuesta inicial.
Bautista describió además que la noche del sábado fue "muy dura" para los equipos de extinción. La principal dificultad radicó en las condiciones del viento, que no se ajustaban a las previsiones iniciales. Las ráfagas no remitieron hasta pasadas las 3:00 horas de la madrugada, momento en el cual el viento calmó y permitió a los brigadistas atacar el incendio de manera más efectiva. Gracias a este cambio meteorológico, se pudo cortar la "cabeza" del fuego, evitando que las llamas avanzaran hacia Serradilla y hacia el Parque Nacional de Monfragüe.
En cuanto al impacto humano, la medida de evacuación decidida la tarde del sábado afectó a aproximadamente 800 vecinos de Casas de Millán y Grimaldo. Todas estas personas pasaron la noche refugiadas en el Pabellón Municipal de Cañaveral, donde permanecieron hasta que la pérdida de fuerza de las llamas, producto de las tareas nocturnas, permitió el retorno a sus casas.
En un contexto más amplio, el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico ha emitido un balance preocupante sobre la situación de los incendios forestales a nivel nacional. Desde el inicio del año, las superficies afectadas alcanzan las 186.544 hectáreas, una cifra drásticamente superior a las 33.360 calcinadas en el mismo periodo de 2025.
Asimismo, el departamento dirigido por Sara Aagesen advirtió que, entre el 1 de enero y el 2 de agosto de 2026, se han registrado un total de 38 grandes incendios forestales, frente a los doce registrados en el mismo periodo del año anterior. Entre estos grandes focos destaca el recientemente originado en la Sierra Oeste de la Comunidad de Madrid.
Finalmente, durante una visita al Puesto de Mando Avanzado (PMA) de Villafranca del Bierzo, en León, la vicepresidenta tercera y ministra Sara Aagesen instó a la población a mantener la "máxima precaución". A pesar de que la ola de calor ha finalizado, la ministra alertó que las temperaturas seguirán siendo "extraordinariamente altas" al menos hasta el próximo lunes, fecha en la que se espera que los valores térmicos se normalicen.


