Tras un periodo prolongado en el que el cuidado de la piel, o skincare, acaparó la mayor parte de la atención en la industria de la belleza, los labios han regresado para ocupar un lugar central en las tendencias de maquillaje. Actualmente, la categoría se reinventa constantemente a través de diversas propuestas que van desde los glosses con efecto juicy y los acabados soft matte, hasta las tintas de larga duración y técnicas avanzadas como el ombré o los blurred lips.
Esta tendencia se vio impulsada recientemente con la celebración del Día Internacional del Labial, una fecha que ha servido como punto de partida para redescubrir uno de los productos más emblemáticos de la cosmética. En la actualidad, los labiales han evolucionado más allá de la simple aportación de color, integrando tecnología avanzada e ingredientes diseñados específicamente para el cuidado labial, adaptándose así a múltiples estilos y ocasiones.
Una de las características principales del maquillaje contemporáneo es la ausencia de una tendencia única. En lugar de imponer un solo acabado o un color dominante, el mercado actual permite la convivencia de distintas propuestas, facilitando que cada persona juegue con las texturas y personalice su look. Guadalupe Barreto, Key Make Up Artist de Avon, explica que existen tendencias muy marcadas que responden a estilos diversos: mientras algunos usuarios priorizan la practicidad y la larga duración mediante el uso de tintas y fórmulas de fijación prolongada, otros optan por acabados perlados y con partículas de brillo.
La especialista de Avon añade que ha crecido el interés por técnicas que combinan varios productos. Un ejemplo es el efecto ombré, que consiste en crear un degradado entre el centro y los bordes de los labios, o la mezcla de acabados mate con glosses y tintas para generar una mayor profundidad y un efecto tridimensional.
En sintonía con esta visión, Victoria Burgel, Jefa de comunicación en Diffupar, señala desde Dolce & Gabbana Beauty que hoy conviven múltiples corrientes fuertes. Entre ellas destacan los juicy lips, caracterizados por un aspecto brillante y jugoso; los soft matte, que brindan un efecto aterciopelado sin resecar la piel; y el lip combo, que utiliza un delineador junto al labial para definir el contorno. Asimismo, menciona las blurred lips, con un acabado difuminado, y las halo lips, una técnica que emplea luces y tonos para crear una sensación de mayor volumen.
La amplitud de fórmulas disponibles permite que la elección se base en las necesidades individuales. Los labiales mate continúan siendo muy populares debido a su alta pigmentación y duración. Por su parte, las versiones satinadas ofrecen un equilibrio entre brillo y color, mientras que los labiales cremosos se centran en el confort y la facilidad de reaplicación.
Los glosses han recuperado protagonismo gracias a su luminosidad y capacidad para aportar volumen visual. A estos se suman las tintas, que proporcionan un acabado natural y mayor resistencia al paso de las horas, y los bálsamos con color, diseñados para quienes buscan hidratación sin renunciar al maquillaje. Las expertas coinciden en que las fórmulas modernas ya no solo buscan intensidad cromática, sino que incorporan ingredientes que mantienen los labios hidratados y cómodos durante todo el día.
En cuanto a la elección del color, aunque las reglas son ahora más flexibles, el tono de piel y la vestimenta siguen siendo guías útiles. Según Guadalupe Barreto, las pieles con subtonos cálidos suelen verse favorecidas por los corales, terracotas, nudes cálidos y rojos con base anaranjada. En contraste, las pieles frías complementan mejor los tonos rosados, ciruelas y rojos con base azulada. Respecto al vestuario, un atuendo en tonos neutros permite que el labial sea el protagonista, mientras que la ropa con estampados o colores intensos se equilibra mejor con nudes o rosados suaves.
Desde una perspectiva más personal, Verónica Mendoza, Maquilladora oficial de Natura Argentina, destaca que el maquillaje es una herramienta de expresión individual y un puente para conectar con la propia identidad y expresarse con libertad. Para Mendoza, contar con tonos que se adapten a todas las personas es una forma de celebrar la autenticidad. Barreto refuerza esta idea insistiendo en que el maquillaje ha dejado atrás las reglas estrictas para convertirse en un espacio de juego, exploración y libre expresión.
A pesar de la influencia de las redes sociales y la innovación constante, el labial posee una trayectoria de más de cinco milenios. Sus primeros registros se encuentran en la antigua Mesopotamia y el Antiguo Egipto, donde se utilizaban pigmentos minerales, henna, algas e incluso insectos triturados. A lo largo de la historia, su uso tuvo altibajos: fue cuestionado por la Iglesia durante la Edad Media y recuperó fuerza en el Renacimiento con figuras como la reina Isabel I de Inglaterra, conocida por sus labios rojos y piel blanca.
A finales del siglo XIX surgió el formato en barra, similar al actual, y durante el siglo XX, Hollywood consolidó el rouge rojo como un ícono de sofisticación y glamour. Por ello, el Día del Labial no solo rinde homenaje a un producto infaltable, sino que reconoce su poder transformador. Como resumen de esta evolución, desde Dolce & Gabbana Beauty y Verónica Mendoza plantean que el labial ha dejado de ser un simple cosmético para transformarse en una vía de expresión de la personalidad y los estados de ánimo.

