Philip Morris Dominicana ha reafirmado su compromiso con la comercialización responsable de sus productos mediante el desarrollo de una nueva edición de su Programa de Prevención de Acceso a Menores, conocido como YAP (por sus siglas en inglés). Esta iniciativa, que se integra dentro de la plataforma global UAP (Under Age Prevention) de Philip Morris International, tiene como objetivo principal fortalecer las medidas para evitar que los productos de tabaco y nicotina lleguen a manos de personas menores de edad en el territorio nacional.
Para el año 2026, la compañía se ha fijado una meta ambiciosa: impactar a más de 13,800 puntos de venta en toda la República Dominicana. Para lograr este objetivo, la empresa implementará una estrategia integral que incluye la realización de jornadas de educación, la entrega de documentación informativa detallada y la colocación de afiches en los establecimientos. Todas estas acciones están diseñadas para promover y asegurar el cumplimiento estricto de la prohibición de venta de productos de tabaco y nicotina a menores de edad.
A través de la ejecución de este programa, Philip Morris Dominicana busca incrementar la concienciación tanto de sus socios comerciales como del personal que labora en los establecimientos. El enfoque central es garantizar que la comercialización de estos productos se realice exclusivamente a consumidores adultos. Para ello, el programa contempla una serie de visitas presenciales a los puntos de venta en todo el país, espacios donde se compartirá material educativo y se reforzarán las mejores prácticas relacionadas con la comercialización responsable.
Karla Collado, gerente comercial de Philip Morris para la región del Caribe, manifestó la firme preocupación de la empresa respecto al consumo de productos de tabaco y nicotina por parte de menores. Collado hizo un énfasis particular en los cigarrillos electrónicos, subrayando que, bajo ninguna circunstancia, estos productos deben ser accesibles para los menores de edad. En este sentido, destacó que el compromiso de la organización es trabajar de la mano con sus socios comerciales para asegurar que el destino de estos productos sean únicamente los consumidores adultos.
Asimismo, la gerente comercial resaltó que la prevención del acceso de menores no es una tarea aislada, sino que constituye una responsabilidad compartida. Según Collado, en este esfuerzo deben converger fabricantes, comercios, autoridades, padres, educadores y la sociedad en general. La directiva señaló que la educación y la concienciación son elementos fundamentales para prevenir este acceso, y que el programa YAP busca precisamente fortalecer las capacidades de los puntos de venta, brindándoles las herramientas necesarias para cumplir adecuadamente con las restricciones de edad y fomentar una comercialización responsable en toda la cadena de valor.
El Programa YAP no es una iniciativa aislada, sino que forma parte de una estrategia global implementada por Philip Morris International en todos los mercados donde la empresa opera. En el contexto de la República Dominicana, este programa se ha consolidado como una herramienta clave para reforzar el compromiso de los comercios locales con la verificación de la edad de los compradores, actuando como una barrera preventiva contra las ventas a menores de edad.
En relación con su portafolio, Philip Morris Dominicana reiteró que sus productos de tabaco y nicotina están dirigidos exclusivamente a adultos fumadores o usuarios de nicotina que, de no ser así, continuarían consumiendo cigarrillos u otros productos similares. La empresa fue enfática al señalar que sus productos no están libres de riesgo y que contienen nicotina, la cual es una sustancia adictiva.
Bajo esta premisa, Collado reiteró que los menores de edad, las personas que nunca han fumado o utilizado productos de tabaco o nicotina, y aquellos que ya han dejado de consumirlos, no deben utilizar ninguno de los productos de la compañía. La empresa sostiene que la mejor decisión que cualquier persona puede tomar en favor de su salud es no consumir tabaco ni nicotina, razón por la cual continuarán promoviendo iniciativas que eviten el acceso y consumo de estos productos por parte de la población menor de edad.
Finalmente, la compañía informó que, además de las acciones desplegadas a través de YAP, sus políticas de comercialización responsable abarcan otros pilares estrictos. Entre ellos se incluyen estándares rigurosos de mercadeo y comunicación, la autorregulación de la publicidad, la capacitación continua dirigida a sus socios comerciales y la distribución de materiales informativos que recuerden la exclusividad de sus productos para adultos. Estas medidas forman parte de un compromiso permanente para contribuir a la erradicación del acceso de menores a productos de tabaco y nicotina.


