Este martes 28 de julio de 2026, Keiko Fujimori asumió la presidencia de la República del Perú, marcando el regreso del fujimorismo al Poder Ejecutivo después de 26 años. La lideresa de Fuerza Popular alcanzó la jefatura de Estado tras un proceso electoral que representó su cuarto intento, logrando la victoria en la segunda vuelta al derrotar al excongresista Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú. Con este acto, Fujimori se convierte en la primera mujer en ocupar el cargo de presidenta en la historia del país.
La ceremonia de juramentación se llevó a cabo en el hemiciclo del Congreso bicameral, contando con una destacada presencia internacional. Entre los asistentes figuraron diversos jefes de Estado de la región, el rey de España, Felipe VI, y una delegación de los Estados Unidos encabezada por el vicesecretario de Estado, Christopher Landau. Paralelamente, Carlos Espá, quien asumirá la cartera de canciller de la República, resaltó la importancia de las visitas de los mandatarios extranjeros para el acto de toma de mando.
El traspaso de poder ocurre en un contexto de profunda polarización política y geográfica. El país llega a este cambio de mando enfrentando desafíos críticos, entre los que destacan los altos índices de inseguridad ciudadana y la amenaza latente de un nuevo fenómeno de El Niño (FEN). Al analizar los informes entregados por las comisiones de transferencia, la propia Keiko Fujimori calificó la situación actual del Estado como “catastrófica”.
Como parte de sus primeras acciones oficiales, la presidenta electa tiene previsto emitir su primer Mensaje a la Nación a las 12:30 p.m. Se estima que el discurso tenga una duración de entre 45 minutos y una hora, tiempo en el cual la jefa de Estado expondrá un balance de la situación del país, los principales retos de su gestión y las acciones previstas para los meses siguientes. Según se ha adelantado, este mensaje incluirá al menos seis anuncios concretos enfocados en la reactivación económica, la seguridad ciudadana y las medidas preventivas ante el fenómeno de El Niño.
Dentro de las actividades tradicionales por el Día de la Independencia y el cambio de gobierno, se realizó la Misa y Te Deum en la Catedral de Lima, oficiada por el cardenal Carlos Castillo. Durante la homilía, el cardenal reflexionó sobre la situación nacional, señalando que el Perú es “todavía una promesa en proceso de cumplimiento”, comparando al país con el pueblo de Jesús y de Abraham, quienes atravesaron vicisitudes y requirieron respuestas en cada momento.
El cardenal Castillo enfatizó que todo pueblo debe elaborar respuestas políticas y éticas, pero subrayó que los pueblos creyentes deben buscar respuestas espirituales y profundas que refuercen la moral y favorezcan el bien común, superando los intereses propios que puedan derivar en mezquindad o destrucción. Asimismo, el líder religioso lanzó una crítica hacia quienes intentan silenciar a la Iglesia frente a los desvalores humanos que afectan la política, señalando la contradicción de quienes, mientras piden el silencio eclesiástico, pretenden utilizar la religión para obtener votos o aceptación partidaria.
A la ceremonia religiosa asistieron diversas altas autoridades, entre ellas el comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello, y el presidente del Senado, Miguel Torres. Por su parte, el senador por Ahora Nación, Alfonso López Chau, manifestó en diálogo con Infobae Perú su expectativa y exigencia ante el nuevo mandato, afirmando que los peruanos esperan que este quinquenio sea un periodo de justicia y prosperidad.
La jornada inició con los protocolos oficiales en Palacio de Gobierno, donde José María Balcázar recibió los honores correspondientes por última vez antes de trasladarse a la Catedral de Lima. Previo a la toma de mando, se realizaron los ensayos de las escoltas de las Fuerzas Armadas en el frontis del palacio, completando así el despliegue de las actividades oficiales por Fiestas Patrias y la transmisión del mando presidencial.


