La proximidad del feriado largo por las Fiestas Patrias ha generado que un gran número de peruanos comience a planificar escapadas fuera de Lima. El objetivo principal de estos viajes es aprovechar los días de descanso para desconectarse de la rutina diaria, explorar nuevos sabores gastronómicos, visitar sitios de valor histórico o simplemente disfrutar de actividades al aire libre en contacto con la naturaleza.
El territorio peruano, con su diversidad geográfica, ofrece opciones variadas en la costa, la sierra y la selva. Para aquellos que aún no han definido su destino, existen cinco alternativas que destacan por combinar cultura, aventura y gastronomía.
Para quienes buscan una opción cercana a la capital, Paracas se presenta como uno de los destinos más prácticos. Esta zona es reconocida por sus paisajes desérticos que contrastan con el océano y sus playas, siendo la Reserva Nacional de Paracas uno de los puntos centrales de visita. Entre las actividades más destacadas se encuentra el recorrido hacia las islas Ballestas, un espacio donde los turistas pueden observar de cerca a los lobos marinos, los pingüinos de Humboldt y diversas especies de aves. Asimismo, la oferta gastronómica basada en pescados y mariscos es uno de los mayores atractivos para quienes visitan esta localidad costera.
En contraste, para los viajeros que prefieren la selva y la aventura, Tarapoto es la alternativa ideal. Esta ciudad está rodeada de paisajes amazónicos que incluyen rutas ecológicas, lagunas y cataratas. Dos de los puntos más visitados son las cataratas de Ahuashiyacu y la Laguna Azul, también denominada Laguna del Sauce. La experiencia en Tarapoto se complementa con una gastronomía propia de la Amazonía, destacando platos tradicionales como el juane y el tacacho con cecina, además de diversas bebidas elaboradas con frutos regionales. Este destino también permite a los visitantes acercarse a las costumbres y tradiciones de las comunidades locales.
Por otro lado, Arequipa se posiciona como una de las opciones más completas. Su centro histórico, caracterizado por construcciones de sillar, permite realizar recorridos por casonas, iglesias y espacios patrimoniales, entre los que sobresale el monasterio de Santa Catalina. La gastronomía es un pilar fundamental de la visita a esta ciudad, donde los viajeros pueden degustar el rocoto relleno, el chupe de camarones y el adobo tradicional. Para quienes disponen de más tiempo en su itinerario, el valle del Colca es un destino complementario donde se pueden apreciar los paisajes andinos y observar el vuelo del cóndor.
El Valle Sagrado de los Incas es otra opción recomendada para quienes desean integrar historia, naturaleza y cultura en un solo viaje. El circuito turístico abarca localidades como Pisac, Ollantaytambo, Urubamba y Chinchero, donde se encuentran mercados artesanales, complejos arqueológicos y paisajes de montaña.
En particular, la localidad de Urubamba ha sumado una nueva propuesta: el Boulevard x Tambo del Inka. Este espacio de 2,000 metros cuadrados ofrece experiencias culturales inmersivas que incluyen talleres, muestras de arte textil y productos fabricados con fibra de alpaca. Además, el lugar cuenta con una destilería andina, cervezas artesanales de la zona y una cafetería de especialidad. Este espacio es accesible desde la avenida Ferrocarril y está abierto tanto para los huéspedes como para el público general, complementando la oferta turística con gastronomía de productos locales y vínculos con las comunidades andinas.
Finalmente, Cajamarca es una alternativa para quienes buscan combinar tradiciones, historia y naturaleza. La ciudad y sus alrededores cuentan con atractivos como el complejo arqueológico de Cumbemayo, la Plaza de Armas y los Baños del Inca. Los visitantes pueden disfrutar de los paisajes rurales y de una gastronomía basada en productos locales, con especial énfasis en las carnes, los quesos y otros derivados lácteos. Debido a su patrimonio y costumbres, Cajamarca se presenta como una experiencia representativa de la sierra peruana.
Para aquellos que decidan permanecer en la capital, existen actividades gratuitas programadas en Lima del 25 al 29 de julio, que incluyen pasacalles, conciertos y fuegos artificiales.


