Se han cumplido ocho días desde que Lizeth Bunshi, una joven de 28 años, desapareciera en la ciudad de Quito, generando una profunda preocupación en su entorno familiar y activando diversos protocolos de emergencia por parte de las autoridades competentes. En el transcurso de este tiempo, los organismos de rescate y seguridad han mantenido operativos constantes y exhaustivos, concentrando sus esfuerzos de búsqueda en puntos estratégicos y críticos, específicamente a lo largo del cauce del río Machángara y el río Guayllabamba.
Desde que se reportó la desaparición la pasada jornada del 19 de julio, la movilización ha sido intensa. Familiares de la joven, en coordinación con equipos especializados de la Policía Nacional y el Cuerpo de Bomberos de Quito, han desplegado operativos de rastreo en diversas zonas. Entre las acciones más destacadas se encuentran los barridos realizados en la quebrada situada en el sector de la exterminal terrestre Cumandá, una zona ubicada en el Centro Histórico de la capital, donde se ha intensificado la inspección del terreno.
En el ámbito judicial, la investigación ha tomado un nuevo impulso. El abogado Santiago Sarango, representante legal de la familia de Lizeth Bunshi, confirmó en declaraciones brindadas a Metro Ecuador que este lunes 27 de julio de 2026 se llevarán a cabo nuevas diligencias fundamentales coordinadas por la Fiscalía General del Estado. Estas acciones forman parte de la estrategia procesal para esclarecer los hechos y determinar el paradero de la mujer.
Una de las piezas clave en las diligencias previstas para este lunes es la rendición de versiones ante el Ministerio Público. De acuerdo con lo explicado por el jurista Sarango, el novio de Lizeth Bunshi, así como familiares de un ciudadano identificado como Cristian V., deberán comparecer para brindar su testimonio. La relevancia de Cristian V. en este caso radica en que, según los avances de la investigación judicial, él fue la última persona que estuvo junto a la joven antes de que se perdiera todo rastro de ella el pasado 19 de julio.
Paralelamente a los testimonios de terceros, los familiares directos de Lizeth Bunshi también acudirán a las instalaciones de la Fiscalía. Su objetivo es rendir sus testimonios oficiales, un paso necesario para que los investigadores puedan reconstruir minuciosamente las últimas horas de la joven y así intentar esclarecer las circunstancias exactas que rodearon su desaparición.
Mientras el proceso legal avanza en las oficinas del Ministerio Público, el despliegue operativo en el terreno no ha cesado. Las labores de búsqueda continúan bajo el liderazgo del Cuerpo de Bomberos de Quito, contando con el apoyo crítico de unidades de élite como el Grupo de Intervención y Rescate (GIR) y el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía Nacional.
La complejidad del terreno ha obligado a las autoridades a implementar tecnología y recursos especializados. Los equipos de rescate han recorrido el cauce del río desde el punto inicial donde se reportó la desaparición hasta alcanzar el sector de Guayllabamba. Para optimizar la búsqueda en zonas de difícil acceso, donde el personal humano tiene limitaciones, se ha recurrido al uso de drones de vigilancia y el apoyo de canes especializados en rastreo, quienes han sido fundamentales para inspeccionar cada rincón del área afectada.
A pesar de los esfuerzos desplegados durante estos ocho días, la familia de Lizeth Bunshi mantiene un pedido firme y urgente hacia las autoridades. Solicitan que se refuercen los recursos destinados al operativo de búsqueda y que no se detengan las investigaciones judiciales. La prioridad absoluta para los allegados es que se continúen agotando todas las vías posibles hasta establecer el paradero real de Lizeth Bunshi y obtener respuestas claras sobre su situación actual.

