A tan solo 13 días de que se lleve a cabo la posesión del nuevo Gobierno, han salido a la luz los primeros detalles financieros y administrativos relacionados con el proceso de transición de mando entre el actual mandatario Gustavo Petro y el presidente electo, Abelardo de la Espriella. La Presidencia de la República ha suscrito los primeros contratos para la organización de este evento, revelando que los costos conjuntos de la logística y la transmisión televisiva ascenderán a un total de 5.950 millones de pesos.
El proceso administrativo comenzó formalmente el sábado 25 de julio, fecha en la que el Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) firmó el contrato destinado a la planificación y producción de la ceremonia de transmisión de mando. Según la información disponible, este acuerdo tiene como objetivo principal coordinar la logística necesaria para el acto oficial, así como para diversos eventos protocolarios que forman parte de la transición presidencial.
Para entender la composición de este gasto, es necesario desglosar los acuerdos. Mientras que el Dapre se encarga de la organización logística, el Gobierno Nacional suscribió un convenio independiente con Inravisión (entidad anteriormente conocida como RTVC). Este contrato específico, destinado exclusivamente a la producción y transmisión televisiva del evento, tiene un valor de 2.450 millones de pesos.
Al comparar estas cifras con el proceso de posesión ocurrido hace cuatro años, se evidencia un incremento significativo en el presupuesto. En el año 2022, la ceremonia se realizó siguiendo la tradición en la Plaza de Bolívar, frente al Capitolio Nacional. En aquella ocasión, la Presidencia contrató a Plaza Mayor Medellín para la logística, con un costo cercano a los 3.500 millones de pesos. A esto se le sumó el contrato con RTVC para la transmisión televisiva por un monto de 1.500 millones de pesos, lo que resultó en un costo total aproximado de 5.000 millones de pesos.
En consecuencia, el cambio de mando de este año representa un aumento de cerca de 950 millones de pesos respecto a 2022, lo que se traduce en un incremento porcentual del 19% en los costos de estos dos contratos específicos.
Paralelamente a los costos, persiste una incertidumbre sobre el lugar donde se desarrollará el acto. Recientemente, el Congreso aprobó que la posesión de Abelardo de la Espriella se realice en el departamento del Cauca, rompiendo con la tradición de realizarla en Bogotá. No obstante, esta decisión requiere la ratificación de la Cámara de Representantes para que el traslado sea definitivo. Sumado a esto, existe incertidumbre sobre el deseo del presidente electo de posesionarse en una guarnición militar. Resulta llamativo que, a pesar de estas discusiones, el contrato firmado por el Dapre especifique que la posesión se llevará a cabo “ante el Congreso de la República”.
En cuanto a la ejecución, la entidad encargada de desarrollar las actividades contempladas en el convenio es la Corporación para el Desarrollo Regional. Entre sus responsabilidades principales se encuentra la coordinación de la ceremonia de posesión presidencial y la organización de la presentación de las cartas credenciales de las Misiones Especiales Extranjeras acreditadas para el evento.
El alcance del contrato no se limita únicamente al acto de posesión. El convenio incluye la organización de la ceremonia de despedida del presidente Gustavo Petro en la Casa de Nariño, el saludo protocolario que las Misiones Especiales Extranjeras brindarán al nuevo jefe de Estado en el Palacio presidencial y la recepción oficial que el nuevo mandatario ofrecerá al cuerpo diplomático acreditado en Colombia.
En términos operativos, el contratista tiene la obligación de suministrar alimentación, refrigerios, bebidas y todos los elementos necesarios para el desarrollo de las actividades oficiales. El documento exige que el servicio garantice condiciones de calidad, inocuidad y oportunidad, alineadas con las exigencias del protocolo diplomático e institucional. Esto comprende la preparación, producción, transporte, conservación y entrega de los insumos, además del montaje y posterior desmontaje de la infraestructura temporal requerida.
Finalmente, es importante precisar que el contrato de logística tiene exclusiones claras. El documento aclara que este acuerdo no cubre los servicios de comunicaciones estratégicas, prensa, producción audiovisual, difusión institucional, transmisión televisiva ni el cubrimiento periodístico. Precisamente por estas razones, se hizo necesario el contrato independiente con Inravisión para asegurar la cobertura televisiva del evento.


