La investigación en torno al crimen de María Camila Potosí, la joven de 21 años cuyo femicidio ha conmocionado a la ciudad de Cali, continúa arrojando datos perturbadores que permiten a las autoridades trazar un perfil más detallado de la principal sospechosa del caso. En las últimas horas, el proceso judicial ha tomado un giro significativo tras la aparición de un testimonio clave que vincula a la mujer señalada con patrones de conducta engañosos relacionados con la maternidad.
Carlos Rincón, expareja de la mujer que conducía la motocicleta en la que fue vista por última vez la víctima, decidió romper el silencio y brindar declaraciones públicas mientras la Fiscalía avanza en las diligencias correspondientes. Según el relato de Rincón, la mujer habría simulado dos embarazos durante el tiempo que mantuvieron una relación sentimental, una revelación que coincide con una de las hipótesis que actualmente analizan los investigadores dentro del proceso penal.
Rincón detalló que sus sospechas comenzaron a surgir debido a que la mujer siempre encontraba excusas para impedir que él la acompañara a los controles médicos y citas prenatales. Con el tiempo, ella le manifestó que había perdido un primer bebé, pero el hombre sostiene que esta situación se repitió en una segunda ocasión. "Aclarar que esta es la segunda vez, porque en la primera también estuvo en embarazo y supuestamente lo perdió", relató Rincón, subrayando la recurrencia de estas conductas.
La mujer es considerada una persona de interés fundamental en el caso luego de que las cámaras de seguridad registraran a María Camila desplazándose con ella poco antes de su desaparición. De acuerdo con los informes de la investigación, la sospechosa ha entregado versiones contradictorias sobre los hechos ocurridos. Además, personas cercanas a ella han reportado que mostró un comportamiento inusual durante los días posteriores al hallazgo del cuerpo de la joven.
Sobre los eventos del día de la desaparición, Carlos Rincón explicó que regresó a su vivienda aproximadamente a las 7:00 de la noche después de su jornada laboral, momento en el que notó que su pareja no había vuelto. El hombre afirmó que pasó la noche solo y que envió múltiples mensajes preguntando por su paradero, pero nunca obtuvo respuesta alguna. Rincón aclaró que, aunque la relación sentimental había terminado meses atrás, la mujer permanecía algunos días en la vivienda basándose en la comunicación de un supuesto embarazo.
El testigo manifestó que, al reconocer la imagen de su expareja en los videos relacionados con la desaparición de María Camila, él y su familia contactaron inmediatamente a las autoridades para entregarla y que rindiera declaración. Rincón justificó el silencio mantenido durante varios días explicando que la Fiscalía les solicitó no revelar información para no afectar la investigación, debido a la posibilidad de que existieran más personas involucradas en el crimen.
El caso de María Camila Potosí se remonta al pasado 16 de julio, fecha en la que la joven, quien tenía ocho meses de embarazo, desapareció. Cuatro días después, el 20 de julio, su cuerpo fue localizado en el kilómetro 3 de la vía hacia La Buitrera, a un costado del río Meléndez. El hallazgo fue dantesco: el cuerpo estaba amarrado de pies y manos, y envuelto en sábanas.
Sin embargo, el punto más crítico y angustiante de la investigación es el paradero de la bebé que María Camila esperaba, cuyo nacimiento estaba previsto para el próximo 12 de agosto. Los análisis forenses y la información suministrada por la familia indican que, al momento de encontrar el cuerpo de la joven, el bebé ya no se encontraba en su vientre. Las autoridades investigan si el feto fue extraído tras el femicidio, manteniendo la incógnita sobre su destino.
Ante la gravedad de los hechos, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, anunció un incremento en la recompensa para quienes aporten información que permita identificar y capturar a los responsables, elevando la cifra a 200 millones de pesos. El mandatario aseguró que se dispondrá de todos los recursos institucionales para esclarecer tanto el homicidio como lo sucedido con la bebé.
Eder precisó que, aunque no se han realizado capturas oficiales hasta el momento, la mujer señalada permanece bajo diligencias de interrogatorio. El alcalde pidió a la ciudadanía permitir que la Policía y la Fiscalía adelanten una investigación rigurosa antes de emitir conclusiones definitivas. Mientras tanto, la familia de María Camila mantiene la esperanza de encontrar con vida a la bebé y hace un llamado urgente a cualquier persona que tenga información relevante para colaborar con la justicia en este caso que ha generado un profundo impacto social en Cali.


