ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • viernes, 24 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

El ex cine Savoy de Belgrano deja atrás las pantallas para convertirse en un complejo de bienestar

Después de cuatro años vacío, el emblemático edificio de Cabildo 2829 inicia una nueva etapa con su reconversión en un complejo deportivo y comercial

Audionoticia

Escucha el reporte completo

El ex cine Savoy de Belgrano deja atrás las pantallas para convertirse en un complejo de bienestar
Puntos clave

El emblemático cine Savoy de la avenida Cabildo cierra definitivamente su etapa cultural para transformarse en un centro integral de salud y bienestar. El edificio, que fue Multiplex y Arteplex, albergará ahora un gimnasio, consultorios profesionales y un café, marcando el fin de una era para el barrio de Belgrano. Esta reconversión, que preservará la fachada histórica del inmueble, responde a una tendencia global donde el bienestar reemplaza a las salas de cine golpeadas por el streaming y la pandemia. Tras cuatro años de vacío, el espacio apuesta por un modelo de rentabilidad estable que refleja la actual mutación del mercado inmobiliario porteño.

La avenida Cabildo, uno de los ejes comerciales más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires, presencia el cierre definitivo de un capítulo cinematográfico. El edificio que durante décadas albergó al cine Savoy, y que posteriormente funcionó como Multiplex Cabildo y Arteplex, dejará atrás su destino original para transformarse en un centro integral de salud y bienestar. La Dirección General de Interpretación Urbanística (DGIUR) ha aprobado la factibilidad para cambiar el uso del inmueble, marcando el fin de una era para uno de los espacios culturales más reconocibles del barrio de Belgrano.

El inmueble, que cuenta con una superficie total de 2.134,66 metros cuadrados, será reconvertido en un complejo donde la actividad principal será un gimnasio. Sin embargo, el proyecto propone un modelo de usos mixtos que incluye un espacio dedicado al pilates, consultorios profesionales y un café bar. La autorización otorgada por el gobierno porteño abarca la planta baja, el subsuelo, dos pisos y los entrepisos, permitiendo una explotación intensiva de la propiedad.

Este cambio de rubro no es un hecho aislado, sino que confirma una tendencia global y local donde los grandes complejos cinematográficos, con estructuras costosas y rentabilidades decrecientes, son reemplazados por actividades que ofrecen ingresos más estables y predecibles. En este caso, la reconversión llega tras un periodo de incertidumbre: luego del cierre definitivo del Multiplex Cabildo, el edificio permaneció vacío durante casi cuatro años.

Durante ese tiempo, los propietarios buscaron diversas alternativas para rentabilizar el activo. En una primera instancia, el inmueble fue ofrecido en alquiler para la instalación de una gran tienda de marcas internacionales, con una renta pretendida que rondaba los 30.000 dólares mensuales. A pesar del interés inicial de algunos operadores internacionales de indumentaria y retail deportivo, las negociaciones no prosperaron debido a la desaceleración del consumo y la mayor cautela de las marcas globales.

Ante el fracaso del modelo de retail tradicional, la estrategia viró hacia el sector del bienestar, un segmento que ha mostrado un crecimiento dinámico en los últimos años. Este nuevo enfoque combina la actividad física, la salud y la gastronomía, permitiendo que el edificio genere movimiento durante todo el día y diversifique sus fuentes de facturación. A pesar de la aprobación oficial, un dato que genera curiosidad en el sector inmobiliario es que todavía no se ha revelado qué empresa o cadena de gimnasios premium explotará el espacio, aunque su ubicación y dimensiones lo hacen sumamente atractivo para los grandes jugadores del mercado.

Desde el punto de vista arquitectónico, la transformación respetará la identidad del edificio. El inmueble posee Protección Cautelar dentro del Código Urbanístico y está sujeto a la Ley 4.927, que protege las construcciones previas a 1941. Esto obliga a los desarrolladores a preservar la composición de la fachada y los elementos arquitectónicos de valor patrimonial, asegurando que el edificio siga siendo reconocible para los transeúntes de la avenida Cabildo. Asimismo, la resolución exige la incorporación de módulos para bicicletas.

El camino hacia este cierre comenzó hace años. El Savoy fue inaugurado a mediados del siglo pasado como un gran cine de barrio y evolucionó junto con Belgrano. Para sobrevivir, pasó del formato de sala única al de complejo multipantalla y, finalmente, se orientó al cine independiente y de autor bajo la marca Arteplex, siendo incluso sede del BAFICI. Sin embargo, la irrupción de plataformas de streaming como Netflix, Disney+, Prime Video, Max y Apple TV alteró los hábitos de consumo. El impacto de la pandemia de Covid-19 aceleró un proceso de agotamiento que ya era visible, dejando a las salas con costos operativos insostenibles frente a una audiencia que no regresó a los niveles previos a 2020.

El caso del ex Savoy resume la mutación del mercado inmobiliario comercial porteño. Mientras que hace dos décadas un cine era un activo estratégico por su capacidad de atraer público, hoy la prioridad es encontrar actividades que garanticen una ocupación permanente. La sustitución de salas de cine por supermercados, centros culturales o gimnasios es un fenómeno recurrente en la ciudad, donde la sostenibilidad económica se impone sobre el uso original del inmueble.

Cobertura en Video