Repsol se prepara para rendir cuentas al mercado financiero hoy, presentando sus resultados semestrales antes de la apertura de la sesión bursátil. La compañía llega a este anuncio en medio de una marcada senda alcista que la ha posicionado como el valor con mayores avances dentro de los 35 activos más capitalizados de la renta variable española durante el presente año y en un periodo prolongado.
Según datos registrados a media sesión de la jornada anterior, la petrolera vasca ha logrado una revalorización cercana al 59%. Este crecimiento sigue la inercia mostrada en 2025, año en el que los títulos ya habían repuntado un 36%. Con este desempeño, Repsol ha logrado distanciarse significativamente de sus competidores más cercanos en términos de crecimiento, como ACS, que registra un avance del 40%, y Acciona, con una subida del 37%.
Este impulso ha llevado la capitalización bursátil de la empresa por encima de los 28.000 millones de euros. Esta cifra sitúa a Repsol como la duodécima compañía con mayor valor dentro del Ibex 35, ubicándose en una posición intermedia entre IAG, con 23.910 millones de euros, y Naturgy, que alcanza los 28.800 millones de euros.
El principal motor detrás de este crecimiento ha sido el comportamiento del precio del petróleo, específicamente de la variedad europea Brent. Este activo ha visto cómo su precio casi se duplicaba durante el año, impulsado por la alta tensión geopolítica en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz. El Brent pasó de cerrar 2025 en los 61,9 dólares por barril hasta alcanzar máximos superiores a los 118 dólares a finales de marzo. A media mañana del día anterior, el precio se situaba en torno a los 95 dólares por barril, lo que representa un incremento anual cercano al 54%.
En términos técnicos, el despliegue alcista de la compañía, presidida por Antonio Brufau, la sitúa cada vez más cerca de sus máximos históricos, los cuales se encuentran en la zona de los 30 euros desde julio de 2007. Este comportamiento ha provocado que la cotización actual supere las previsiones de gran parte de los analistas. De acuerdo con Market Screener, los 23 analistas que siguen al valor le asignan un precio objetivo medio de 24,89 euros, cifra que ya ha sido rebasada. En este grupo, ocho recomiendan comprar, tres sobreponderar, diez mantener y dos infraponderar.
Por otro lado, la web corporativa de Repsol indica que 29 analistas cubren el valor con un precio objetivo medio de 25,39 euros, también superado al mediodía de ayer. En este análisis, el 53% recomienda comprar o sobreponderar, mientras que el 40% aconseja mantener y solo un 7% recomienda vender. Destacan las previsiones optimistas de Alphavalue, con un objetivo de 38,80 euros, seguida de RBC Capital con 32 euros y Barclays con 30 euros. En el extremo opuesto, Bernstein sitúa el precio en 16,50 euros, BoFA en 20 euros y GVC Gaesco en 20,50 euros.
El interés de los grandes inversores globales es evidente. Millennium Group Management, firma estadounidense, aumentó la semana pasada su participación del 0,996% al 1,031%. Asimismo, la entidad británica Barclays ha entrado con una participación del 3,509%. BlackRock, el gigante de la gestión de activos, se mantiene como accionista de referencia con el 7,176% del capital desde julio de 2025. Recientemente, Bank of America y Goldman Sachs también mantuvieron participaciones superiores al 3%. En contraposición, Elliott Investment Management mantiene una posición bajista o "corto" del 1,24% desde el 3 de julio.
En cuanto a sus resultados financieros previos, durante el primer trimestre del año, Repsol catapultó sus ganancias un 154%, alcanzando un beneficio neto de 929 millones de euros. Este resultado se vio favorecido por un efecto patrimonial positivo de 593 millones de euros derivado de la revalorización de sus inventarios, en un contexto de subida de precios del crudo tras el conflicto entre Irán y Estados Unidos.
Sobre su estrategia operativa, Josu Jon Imaz ha destacado que, al no poseer activos en Oriente Medio, la compañía destinó 1.200 millones de euros en el primer trimestre para aumentar sus inventarios y fortalecer el suministro energético en España. Ante un entorno geopolítico volátil, el grupo se enfoca en asegurar la seguridad de suministro y ha anunciado que elevará entre un 15% y un 20% su producción de queroseno para salvaguardar la actividad turística, fundamental para la economía española.
Finalmente, Repsol ha concluido su programa de recompra de acciones por un importe máximo de 350 millones de euros. A través de esta operación, adquirió 15,768 millones de títulos, que representan el 1,43% de su capital social previo a la reducción. El objetivo ha sido la amortización de estos títulos para incrementar el beneficio por acción. Tras esta reducción de capital, el capital social resultante ha quedado fijado en 1.089,606 millones de euros.


