La ciudad de Madrid se convirtió este miércoles 22 de julio de 2026 en el epicentro de una celebración masiva tras la conquista del segundo Mundial por parte de la selección española de fútbol. Según los datos proporcionados por la Delegación de Gobierno, aproximadamente dos millones de personas se volcaron en las calles de la capital para seguir el recorrido de los campeones, en una jornada de festejos que culminó en la emblemática Plaza de Cibeles.
La jornada de reconocimientos comenzó en el Aeropuerto de Madrid Barajas-Adolfo Suárez. El aterrizaje de la expedición se produjo en torno a las 14.25 horas, registrando un retraso de una hora y media respecto al horario previsto. El momento más esperado ocurrió cuando Rodri Hernández, capitán del equipo, fue el primer integrante en descender de la aeronave, portando la copa en sus manos ante la mirada de los presentes. Para su traslado hacia el hotel, la selección utilizó un autobús debidamente serigrafiado con el mensaje ‘Enhorabuena campeones’.
Tras un periodo de descanso, la delegación se trasladó al Palacio de la Zarzuela cerca de las 18.00 horas para ser recibida por la Casa Real. Durante el encuentro, el rey Felipe VI dedicó unas palabras a los futbolistas, calificando la victoria como un "triunfo épico". El monarca reconoció que el camino no estuvo exento de dificultades, señalando que el equipo regresaba "algo magullado" y que habían tenido que enfrentar algunas críticas, aunque subrayó que todo ello quedaba en segundo plano frente a la alegría de traer la Copa a casa, describiendo al grupo como un "conjunto estelar y legendario".
Posteriormente, los jugadores fueron recibidos en el Palacio de la Moncloa por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El mandatario agradeció la presencia de la selección y aprovechó la ocasión para proyectar la mirada hacia el futuro, sugiriendo la posibilidad de alcanzar un tercer título en el año 2030, año en el que España actuará como país anfitrión del Mundial, bajo la premisa de que "no hay dos sin tres".
El evento alcanzó su punto culminante con el desfile en un autobús descapotado que partió de Moncloa aproximadamente a las 20.00 horas. El vehículo recorrió una extensa ruta que atravesó las calles de Princesa, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Goya, Serrano, la Plaza de la Independencia, la Puerta de Alcalá, Alfonso XII y Montalbán. La Delegación de Gobierno confirmó que, a lo largo de este trayecto, dos millones de aficionados se alinearon para saludar a los jugadores.
El destino final fue la Plaza de Cibeles, donde la fiesta había comenzado ya a las 19.00 horas con diversas sorpresas y actuaciones musicales. Según las cifras oficiales, 120.000 personas se concentraron específicamente en este lugar. La entrada de los jugadores se produjo a las 22.10 horas, siendo presentados uno a uno ante la multitud. Entre los asistentes destacó la presencia del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.
Durante los discursos, el capitán Rodri expresó su admiración por sus compañeros, afirmando que "estos chavales que están aquí son la hostia". Asimismo, hizo una mención especial a Ferran, goleador de la final, señalando que había sido criticado injustamente en repetidas ocasiones y que, con este logro, hoy pasa a formar parte de la "historia del fútbol español". Por su parte, el seleccionador Luis de la Fuente manifestó el honor que representaba liderar al grupo, destacando que cuentan con 26 personas fantásticas que son "los mejores del mundo" y subrayando que "juntos somos más fuertes".
La celebración finalizó cerca de las 23.30 horas. El cierre estuvo marcado por la actuación de la cantante Aitana, quien interpretó su tema ‘Superestrella’, canción que se ha consolidado como el himno no oficial de la selección en este Mundial. El acto concluyó con un emotivo recuerdo dedicado a María Caamaño, joven fallecida recientemente a causa de un cáncer, quien había estado presente en los festejos de la Eurocopa de 2024.


