El Club Tigre logró una contundente victoria como visitante frente a Nacional de Uruguay, imponiéndose por 3 a 0 en el partido de ida de los 16avos de final de la Copa Sudamericana. Más allá del resultado deportivo, el encuentro estuvo marcado por una fuerte carga emotiva y gestos simbólicos por parte del plantel del "Matador", quienes exhibieron una bandera de las Islas Malvinas idéntica a la que utilizó la selección argentina durante las semifinales del Mundial 2026 en el enfrentamiento contra Inglaterra.
Tras el pitazo final, los jugadores de Tigre se acercaron a una de las áreas del estadio Gran Parque Central para estirar la insignia y festejar el triunfo junto a sus seguidores. En ese momento, los futbolistas entonaron consignas alusivas a Inglaterra y cantaron junto a su parcialidad la frase: “El que no salta es un inglés”. Las imágenes de este episodio fueron capturadas en video y se viralizaron rápidamente a través de diversas redes sociales.
Aunque inicialmente no se había precisado el origen de la bandera, la cuenta oficial de Instagram del club de Victoria publicó posteriormente una serie de fotografías del encuentro. En dichas imágenes, se puede observar que la bandera se encontraba ubicada en la tribuna visitante, confirmando que fue llevada por los hinchas del equipo bonaerense.
Este episodio ocurrió en un contexto de alta sensibilidad emocional, ya que el partido se disputó apenas dos días después de la final del Mundial 2026, certamen en el cual Argentina cayó derrotada ante España. Este hecho dejó en evidencia que el sentimiento y el recuerdo de los hinchas argentinos permanecen frescos y presentes, trasladando esa intensidad al escenario de la Copa Sudamericana.
La tensión entre los protagonistas comenzó incluso antes del inicio del partido. Horas antes de que los jugadores saltaran al campo para realizar el calentamiento precompetitivo, los parlantes del estadio Gran Parque Central reprodujeron la canción “Superestrella”. Este tema musical había ganado notoriedad tras el campeonato de España, ya que fue una de las piezas elegidas por el plantel europeo para celebrar la obtención del trofeo mundialista. En las redes sociales, diversos usuarios plantearon la hipótesis de que se trató de una "chicana" deliberada por parte del club uruguayo hacia la delegación argentina.
Por otro lado, la presencia de los símbolos patrios contaba con un respaldo institucional. Previo al compromiso, el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, informó que la Conmebol, a través de su presidente Alejandro Domínguez y el secretario general José Manuel Astigarraga, había autorizado a los clubes argentinos que participan en los playoffs de la Sudamericana a portar una bandera en reconocimiento a la selección argentina. Tapia señaló que esta medida se complementaba con el minuto de aplausos programado para realizarse en todas las canchas del país.
Además de la bandera de Malvinas, el plantel de Tigre mostró otra insignia antes del comienzo del juego. En ella se podía leer la frase: “Campeones son los que nunca se rinden... Gracias selección”, acompañada por la imagen de la bandera nacional y el escudo oficial del club.
En el plano estrictamente deportivo, Tigre dominó el encuentro desde el comienzo. El primer gol llegó en la primera llegada del equipo visitante, en una jugada iniciada con un tiro libre cerca de la mitad de la cancha antes de cumplirse los dos primeros minutos. Tras la ejecución, Alan Barrionuevo ganó un duelo aéreo de cabeza y dejó solo frente al arco a Jalil Elías, quien amortiguó el balón con el cuerpo y definió con el pie derecho. A pesar de que el VAR intervino para revisar la jugada, se confirmó que el autor del gol estaba habilitado gracias a la posición del defensor local Sebastián Coates.
El segundo tanto llegó hacia el cierre del primer tiempo. Tras un tiro de esquina jugado en corto, Ignacio Russo recibió el balón, se perfiló y lanzó un potente remate de derecha que terminó en la red, poniendo el marcador 2 a 0 y brindando tranquilidad al conjunto visitante antes del descanso.
Finalmente, el resultado se selló sobre el cierre del partido con el 3 a 0. El autor fue Elías Cabrera, quien había ingresado al campo diez minutos antes. Cabrera recibió un pase hacia atrás, casi de taco, proveniente de Víctor Moreno, que lo dejó fuera del área y alejado de su marcador, permitiéndole ejecutar un zurdazo preciso para cerrar la goleada.


