La culminación del Mundial 2026 ha dejado un saldo trágico en territorio argentino. Tras la derrota de la selección nacional por 1-0 frente a España en la final disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, se registraron diversos incidentes en distintos puntos del país que resultaron en la muerte de tres personas y múltiples heridos durante las concentraciones de apoyo a los jugadores.
A pesar del resultado adverso en el encuentro, decenas de miles de ciudadanos argentinos se volcaron a las calles en diversas localidades para expresar su gratitud hacia la selección por su desempeño a lo largo del torneo y su entrega en la instancia final. Sin embargo, estas manifestaciones de apoyo se vieron empañadas por una serie de acontecimientos fatales y disturbios.
Uno de los hechos más graves ocurrió en la ciudad de Rosario. En este contexto, una mujer de 45 años perdió la vida de manera instantánea tras caer al asfalto desde una camioneta que se encontraba en movimiento. Según los reportes, el impacto le provocó un fuerte traumatismo en la cabeza, lo que derivó en su fallecimiento inmediato en el lugar del accidente.
Simultáneamente, en la ciudad de Neuquén, la jornada también terminó en tragedia. Un hombre falleció y otras tres personas resultaron gravemente heridas debido a la detonación de una bomba de estruendo. Este incidente se produjo en el marco de las concentraciones posteriores al partido, donde el uso de este tipo de artefactos terminó provocando lesiones críticas y la pérdida de una vida humana.
La tercera víctima fatal se registró en Buenos Aires. En este caso, un hombre de 67 años sufrió un paro cardiorrespiratorio mientras seguía la transmisión televisiva del encuentro entre Argentina y España. El hombre falleció a causa de este colapso mientras observaba el desarrollo del juego desde su hogar o entorno cercano.
Más allá de las víctimas mortales, los servicios de emergencia debieron intervenir en numerosas ocasiones. Las autoridades informaron que cerca de una veintena de personas recibieron asistencia médica. Gran parte de estas intervenciones estuvieron relacionadas con lesiones leves derivadas de empujones y situaciones de aplastamiento, especialmente en los sectores donde se habían instalado pantallas gigantes para que el público pudiera seguir en tiempo real la final del campeonato. Asimismo, el reporte médico incluyó la atención de dos jóvenes que presentaron cuadros de intoxicación alcohólica.
La situación se tornó especialmente tensa en la Ciudad de Buenos Aires, específicamente en las inmediaciones del Obelisco. Allí, un grupo numeroso de aficionados se había concentrado para brindar su apoyo a la selección argentina. El intento de las fuerzas de seguridad por desalojar y dispersar a los concentrados desató fuertes enfrentamientos.
Durante estos incidentes, grupos de aficionados lanzaron botellas y otros objetos contra los efectivos policiales. Como respuesta, las fuerzas de seguridad utilizaron balas de goma y gases lacrimógenos para controlar la situación y lograr la dispersión de la multitud. Como resultado de estos disturbios, al menos 12 personas fueron detenidas por las autoridades.
Mientras Argentina procesa el duelo por las pérdidas humanas y la derrota deportiva, la selección argentina tiene previsto regresar al país este lunes. Por su parte, la selección española aterriza en Madrid, donde será recibida con el trofeo de campeones del mundo tras imponerse en la final.

