La fiscalía de Ucrania ha hecho pública una pieza audiovisual determinante que revela los pormenores del fallido atentado perpetrado el pasado 29 de junio en el Principado de Mónaco. El ataque tuvo como objetivo al prominente magnate ucraniano Vadim Ermolaev, quien se encontraba acompañado por su familia en el momento de la detonación. El video, obtenido a través de una cámara de vigilancia, permite reconstruir cronológicamente los hechos que casi terminan en tragedia.
En la grabación, que posee una duración inferior a un minuto, se observa el inicio de la secuencia cuando el empresario Ermolaev irrumpe en escena junto a sus seres queridos. Mientras el grupo avanza hacia la entrada de su departamento, la cámara de seguridad instalada en la zona captura la acción de un individuo que viste un piluso azul. Este sujeto es visto colocando una bolsa en la puerta del edificio, un acto que resultó ser la colocación del artefacto explosivo.
El material audiovisual detalla que, segundos después de que el sospechoso depositara la bolsa, Ermolaev y su familia subieron por la escalera de ingreso. En ese instante, el hombre del piluso azul, quien realizaba la mímica de estar hablando por teléfono celular, giró su cuerpo para corroborar que el magnate ucraniano efectivamente había ingresado al edificio. Inmediatamente después de esta confirmación, el centro de la escena se ilumina violentamente debido a una fortísima explosión que sacudió el lugar.
Al respecto, el fiscal general ucraniano, Ruslan Kravchenko, brindó precisiones sobre el origen de la grabación, señalando que se trata de una cámara de vigilancia que había sido instalada previamente cerca del lugar del crimen con el propósito específico de asegurar que el atentado se llevara a cabo con éxito. Asimismo, Kravchenko informó que el equipo de investigadores ha logrado recuperar una de las pruebas clave que los responsables del ataque intentaron destruir para borrar sus huellas.
El saldo del atentado dejó a tres víctimas sobrevivientes: el propio Vadim Ermolaev, su esposa, Anna Nasobina, y su hijo. Los tres se encuentran hospitalizados y presentan heridas de diversa gravedad. Los reportes médicos indican que Nasobina, de 46 años, habría sufrido la amputación de ambas piernas como consecuencia directa de las lesiones provocadas por la explosión. Por su parte, el hijo de la pareja, un menor de 13 años, ya ha prestado declaración ante los investigadores, aunque permanece bajo observación médica.
En cuanto a los responsables, la investigación ha arrojado resultados contundentes. Anastasia Berezovska, una ciudadana ucraniana de 39 años señalada como la sospechosa de haber colocado el artefacto, fue hallada muerta en territorio ucraniano tras el suceso. Además, las autoridades arrestaron a otros dos implicados: un exoficial de policía y un empleado de la Dirección General de Inteligencia (GUR) del Ministerio de Defensa de Ucrania.
A pesar de los avances en Kiev, la justicia de Mónaco mantiene una postura más cautelosa. Stéphane Thibault, el fiscal general del principado, reconoció días después del ataque que todas las hipótesis continúan abiertas. Thibault sostuvo que los encargados de la investigación en Mónaco aún no han logrado determinar con certeza el origen del explosivo utilizado ni el móvil detrás del hecho ocurrido en el domicilio del magnate, quien se había nacionalizado chipriota hace nueve años.
Vadim Ermolaev, una de las figuras más ricas e influyentes de la ciudad de Dnipró, posee un vasto imperio de activos en los sectores agroindustrial, inmobiliario, de materiales de construcción y de equipamiento médico. En una reciente entrevista concedida al medio británico The Telegraph, Ermolaev fue tajante al rechazar que el ataque fuera una simple intimidación: “Esto no fue una advertencia. Fue un intento de matarme a mí y a mi familia”.
Paralelamente, el perfil del empresario ha estado bajo la lupa de las autoridades de su país de origen. El gobierno de Kiev investigaba a Ermolaev por presunto lavado de dinero y por el financiamiento de negocios en la región de Crimea, basándose en supuestos nexos con Rusia. Debido a estas investigaciones, el empresario pesaba sobre él una serie de sanciones emitidas por el gobierno de Volodímir Zelenski.


