El balance oficial de las víctimas mortales tras el doble terremoto que azotó el norte de Venezuela el pasado 24 de junio ha alcanzado la cifra de 5.119 personas fallecidas. Esta actualización de los datos fue publicada este sábado por las autoridades competentes, reflejando la magnitud de la tragedia que continúa afectando a la región costera del país.
En el transcurso de las últimas 24 horas, el parte oficial sumó 50 decesos adicionales, evidenciando que el saldo de víctimas sigue aumentando incluso después de que hayan transcurrido 24 días desde los sismos consecutivos. Los eventos telúricos, que registraron magnitudes de 7,2 y 7,5 respectivamente, provocaron destrozos severos, concentrándose la mayor parte de los daños en el estado de La Guaira, una entidad costera situada a tan slo 40 minutos de la ciudad de Caracas.
En cuanto a los heridos, la cifra se ha mantenido estable. Según la información difundida a través de la plataforma Telegram por el presidente del parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, el número de personas lesionadas se mantiene en 16.740. Mientras tanto, las labores de búsqueda y recuperación de cuerpos continúan activas en La Guaira, donde los equipos de rescate trabajan intensamente entre los escombros de decenas de edificios que colapsaron durante los temblores.
El drama humano se intensifica para los familiares de las víctimas, quienes permanecen en el lugar con la esperanza de hallar los restos de sus seres queridos para poder brindarles una sepultura digna. Para facilitar estas tareas, se ha desplegado maquinaria pesada en numerosas calles, ya que es la única herramienta capaz de remover las pesadas losas de concreto y las estructuras de metal que actualmente obstaculizan el acceso a las zonas donde podrían quedar atrapadas más personas.
Las estadísticas oficiales sobre la infraestructura urbana muestran un panorama desolador. Hasta la fecha, se han contabilizado 190 edificios totalmente derrumbados, mientras que otras 856 estructuras han sufrido daños diversos que afectan su estabilidad. Esta destrucción masiva ha generado una crisis habitacional profunda en la zona afectada.
El impacto social se traduce en números alarmantes: un total de 17.907 personas han quedado sin vivienda. Ante esta emergencia, el Gobierno ha levantado 107 campamentos transitorios, donde actualmente se encuentran refugiadas más de 21.470 personas. No obstante, la situación en estos refugios es crítica, ya que cientos de familias se ven obligadas a vivir en carpas bajo condiciones de hacinamiento, mientras se busca una solución definitiva a la falta de hogares.
Un punto de tensión persiste en relación con el número de personas desaparecidas. Mientras que las autoridades gubernamentales evitan pronunciarse o brindar cifras exactas sobre la cantidad de ciudadanos que aún no han sido localizados, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha mantenido una proyección distinta. Desde el primer día posterior a los sismos, la ONU estimó que la cantidad de desaparecidos podría ascender a unas 50.000 personas.
La situación en el norte de Venezuela sigue siendo de emergencia, con un despliegue técnico centrado en la remoción de escombros y una gestión humanitaria que intenta dar respuesta a los miles de ciudadanos que perdieron su patrimonio y sus hogares en cuestión de segundos el pasado 24 de junio.

