La tensión en Oriente Medio escala a un nuevo nivel. Teherán ha asegurado la ejecución de ofensivas contra objetivos militares de Estados Unidos en Siria y Catar, como represalia por recientes ataques estadounidenses en territorio iraní.
Según la Guardia Revolucionaria, las Fuerzas Aeroespaciales realizaron un ataque sorpresa contra el centro de mando de operaciones especiales en Al Tanf, Siria. El reporte oficial sostiene que la operación destruyó un sistema de radar y varios helicópteros, provocando bajas entre el personal estadounidense, aunque Washington y fuentes independientes no han confirmado estas cifras.
Simultáneamente, Irán informó un ataque intenso contra la base aérea de Al Udeid, en Catar, donde presuntamente fueron destruidos un radar de largo alcance y diversos aviones cisterna estratégicos. Además, medios estatales difundieron imágenes satelitales que muestran daños en cuatro hangares de la base de Al Dhafra, en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos.
La Guardia Revolucionaria lanzó una advertencia contundente: cualquier nueva agresión contra Irán tendrá un precio "muy duro y devastador" para Estados Unidos y los países que alberguen sus bases. Asimismo, Teherán aseguró mantener el control total del estrecho de Ormuz, amenazando con bloquear la exportación de crudo y gas mientras continúen las operaciones estadounidenses.
Este recrudecimiento ocurre luego de que el presidente Donald Trump terminara un memorando de entendimiento alcanzado a mediados de junio y reimpusiera un cerco naval sobre puertos iraníes. En respuesta, Irán ha intensificado el uso de misiles y drones contra objetivos en Baréin, Catar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, elevando el riesgo de una confrontación de mayor alcance en la región.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.


