El Ejército de Colombia ha informado este martes 14 de julio de 2026 sobre un nuevo y grave hecho de violencia en el noroeste del país. Según el comunicado oficial de la fuerza militar, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha secuestrado a 39 personas en el departamento de Chocó. Entre las víctimas capturadas por los insurgentes se encuentra un menor de edad, lo que ha incrementado la preocupación por el bienestar de los retenidos.
Los hechos ocurrieron en una carretera de la remota región de Chocó, una zona caracterizada por ser un área de fuerte actuación y presencia del ELN. De acuerdo con la información preliminar proporcionada por una fuente militar a la agencia AFP, todas las personas secuestradas son civiles que se desplazaban a bordo de un autobús por la vía al momento de ser interceptados por los rebeldes.
Ante la gravedad de la situación, el Ejército colombiano utilizó la plataforma X para hacer un llamado público y urgente a la organización guerrillera. En su declaración, la institución exigió que el ELN respete la vida y el bienestar de los 39 secuestrados, demandando que se proceda a su liberación inmediata e incondicional. Asimismo, la fuerza militar confirmó que ya se han movilizado tropas hacia la región afectada para gestionar la situación.
El departamento de Chocó, que cuenta con costas en el océano Pacífico y limita con Panamá, es reconocido como uno de los principales redutos del ELN. En este territorio, la guerrilla ejerce un control severo sobre la población civil a través de prácticas frecuentes de extorsión y retenciones. Además, la zona es escenario de constantes enfrentamientos armados entre los insurgentes y los miembros de la fuerza pública. El ELN utiliza esta región estratégica para financiarse mediante actividades ilegales, destacando principalmente el tráfico de drogas y la minería ilegal.
Sobre la naturaleza de la organización, el ELN tiene orígenes guevaristas y se mantiene en estado de insurgencia desde el año 1964. A diferencia de otras organizaciones armadas, el ELN no formó parte del histórico Acuerdo de Paz firmado hace diez años, el cual logró el desarme de la mayor parte de la extinta guerrilla de las Farc.
Datos recientes subrayan el crecimiento de esta organización. Según el último informe de la fundación Ideas para la Paz, publicado en enero, el ELN contaba con un total de 6.810 combatientes en el año 2025, lo que representa un incremento del 9% en comparación con el año anterior. Además de su fuerte presencia en Chocó, el grupo mantiene una influencia operativa significativa en las regiones noreste y sudoeste de Colombia.
En el plano político, el gobierno del presidente Gustavo Petro, quien se encuentra al final de su mandato y fue anteriormente miembro del grupo desmovilizado M-19, intentó sin éxito negociar la paz con el ELN desde que asumió el poder en 2022. Estas iniciativas de diálogo quedaron definitivamente sepultadas en enero de 2025, tras una serie de violentos enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las Farc. Dichos conflictos, ocurridos en la región del Catatumbo, en la frontera con Venezuela, dejaron un saldo de más de cien muertos y provocaron el desplazamiento forzado de decenas de miles de personas.
Expertos en seguridad señalan que los grupos armados ilegales se han fortalecido en Colombia durante los últimos cuatro años. En este contexto, el secuestro perpetrado por narcotraficantes se ha convertido en una práctica habitual, un tema que marcó profundamente la campaña presidencial de este año.
El panorama de seguridad en el país podría cambiar drásticamente con la llegada del nuevo gobierno. El presidente electo, Abelardo de la Espriella, descrito como ultraderechista, ha prometido endurecer significativamente la política de seguridad nacional. Entre sus propuestas más tajantes se encuentra la realización de bombardeos masivos contra los grupos insurgentes para combatir su presencia en el territorio nacional.

