La interna del peronismo en la provincia de Buenos Aires ha dejado de ser una tensión superficial para transformarse en una disputa abierta con nombres y apellidos. En puntos neurálgicos del Gran Buenos Aires y el interior bonaerense, el enfrentamiento entre los sectores alineados con Cristina Kirchner y aquellos que responden a Axel Kicillof ya se traduce en postulaciones antagónicas para las próximas intendencias. Esta lucha por el control territorial se manifiesta en distritos clave como Morón, Lanús, La Matanza, Avellaneda y General Pueyrredón, municipios que representan un peso electoral significativo con un total de 2.857.350 electores.
La tensión ha escalado recientemente a través de declaraciones públicas de dirigentes de La Cámpora, quienes buscan posicionar la figura de la expresidenta Cristina Kirchner. Durante un acto en Carmen de Areco, distrito gobernado por el intendente Iván Villagrán, el diputado Máximo Kirchner afirmó que proponer a Cristina como candidata no es una acción para perjudicar a nadie, sino una convicción basada en que ella es la mujer más capacitada para el cargo. En sintonía, la diputada bonaerense Mayra Mendoza subrayó en Ituzaingó la necesidad de recuperar un proyecto de país con Cristina libre para retomar las políticas de inclusión. Por su parte, Facundo Tignanelli, jefe del bloque peronista en la Cámara de Diputados bonaerense, apeló a la memoria militante al mencionar que sus abuelos trabajaron para el regreso de Perón y no para buscar alternativas similares a las de Augusto Timoteo Vandor.
En el territorio, la disputa ya tiene mapas definidos. En Morón, el conflicto se centra en la figura del actual intendente Lucas Ghi, alineado con Kicillof, frente al exintendente Martín Sabbatella, quien se encuentra enrolado en las filas de Cristina Kirchner. Sabbatella ya ha iniciado una campaña activa, realizando trabajo casa por casa y emitiendo mensajes críticos hacia Ghi, quien fue anteriormente su delfín en Nuevo Encuentro. Desde el entorno de Sabbatella sostienen que su poder político es superior al del intendente actual, calificando la situación como la "anomalía moronense". Mientras Ghi no ha definido su estrategia, se especula que podría intentar la reelección si se rehabilita la reelección indefinida, o bien postular a su hermano José María Ghi o a su jefa de Gabinete, Estefanía Franco. A esta disputa se suma el ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, del Frente Renovador.
En Lanús, el gobierno de La Cámpora, encabezado por Julián Álvarez, enfrenta la competencia de Agustín Balladares. Balladares, asesor en el Ministerio de Gobierno provincial bajo la conducción de Carlos Bianco, ha comenzado a recorrer barrios y medios locales con un discurso centrado en la seguridad. Fuentes cercanas a Balladares indican que el postulante kicillofista marca claras diferencias políticas y de gestión respecto a Álvarez y la conducción local de La Cámpora, liderada por Leandro Decuzzi.
La Matanza, el distrito con mayor peso electoral de la provincia con 1.223.009 electores, es un escenario de alta tensión. Facundo Tignanelli ha cuestionado abiertamente al intendente Fernando Espinoza y a la vicegobernadora Verónica Magario, lamentando que se hayan alejado de Cristina Kirchner y que no brinden las respuestas necesarias a los vecinos. Aunque la alianza Espinoza-Magario se mantiene firme y alineada con Kicillof, La Cámpora ve en La Matanza un objetivo prioritario para recuperar terreno electoral. En este complejo escenario también se anota el dirigente Fernando Asencio, vinculado a Sergio Massa, quien desconfía de una posible candidatura camporista.
En General Pueyrredón, donde el peronismo no gobierna, la disputa es igualmente intensa entre Fernanda Raverta (La Cámpora) y Gustavo Pulti (kicillofista). Mientras Raverta es percibida como una figura centrada en la movilización política y el apoyo a Cristina Kirchner, Pulti y su espacio, Acción Marplatense, enfocan su estrategia en la denuncia de problemas locales como baches y basurales. Dirigentes locales sugieren que en una interna abierta Pulti tendría ventaja sobre Raverta, quien apuesta al respaldo directo de la expresidenta.
Finalmente, en Avellaneda y Hurlingham se prevén enfrentamientos similares. En Avellaneda, el senador provincial Emmanuel González Santalla sería el candidato de La Cámpora frente al oficialismo municipal alineado con Kicillof, actualmente encabezado por Magdalena Sierra tras la renuncia de Jorge Ferraresi. En Hurlingham, el intendente Damián Selci, de La Cámpora, podría enfrentar al exintendente Juan Zabaleta. Zabaleta, quien tuvo una experiencia independiente en 2025 con Somos Buenos Aires, se ha mostrado dispuesto a competir si Kicillof decide poner un límite a lo que calificó como "la locura de La Cámpora".


