El Estado de Catar se encuentra sumido en el duelo tras el fallecimiento del exemir Hamad bin Khalifa Al Thani, quien murió este domingo a la edad de 74 años. La noticia ha provocado una movilización masiva de ciudadanos y autoridades, quienes se congregaron para rendir los últimos homenajes a una de las figuras más influyentes en la trayectoria política y social del país del Golfo Pérsico.
La despedida oficial tuvo lugar en la capital, Doha, mediante un rezo multitudinario celebrado en la mezquita nacional. El acto fue presidido por el actual mandatario del país, Tamim bin Hamad Al Thani, quien es hijo del fallecido. En una ceremonia marcada por la solemnidad, el actual emir cargó personalmente el cuerpo de su padre, el cual se encontraba envuelto en un manto blanco, trasladándolo hacia el interior de la mezquita Imam Mohamed bin Abdul Wahhab.
Dicho recinto, reconocido como la mezquita más grande de todo Catar, se convirtió en el epicentro del dolor nacional, reuniendo a miles de personas que asistieron al rezo colectivo. Tras la culminación de las ceremonias religiosas y el homenaje público, el cuerpo del exemir fue trasladado para ser sepultado en el cementerio de Lusail, ubicado en la zona norte de la capital catarí.
Ante la magnitud de la pérdida, las autoridades de Catar han emitido un comunicado oficial mediante el cual se ha decretado un luto general en todo el territorio nacional. Este periodo de duelo, descrito como una respuesta a la "gran pérdida nacional", se extenderá durante cuatro días, comenzando a contar desde este domingo.
En cuanto a los protocolos diplomáticos y familiares, el emir Tamim bin Hamad Al Thani ha organizado un calendario para la recepción de condolencias. El mandatario comenzará a recibir a las diversas delegaciones y personalidades en el Palacio de Lusail a partir de mañana lunes. Se espera que asistan jefes de Estado, miembros de la familia real, diversos dignatarios internacionales y ciudadanos comunes, quienes podrán expresar sus pésames hasta el próximo miércoles.
El legado de Hamad bin Khalifa Al Thani está intrínsecamente ligado a la transformación de Catar. El exemir gobernó el país durante un periodo de 18 años, tiempo en el cual fue una figura clave para el cumplimiento y desarrollo de las ambiciosas metas de esta pequeña nación, cuya riqueza se sustenta principalmente en sus vastos yacimientos de petróleo.
La trayectoria política de Hamad bin Khalifa estuvo marcada por un ascenso al poder particular. En 1995, alcanzó la posición de emir tras derrocar a su propio padre, Khalifa bin Hamad Al Thani. Este cambio de mando se produjo a través de un golpe incruento, el cual fue ejecutado aprovechando que el entonces mandatario se encontraba realizando un viaje oficial por Europa.
Tras casi dos décadas al mando, el exemir tomó una decisión significativa en el año 2013. En un acto de transición planificada, Hamad bin Khalifa Al Thani abdicó voluntariamente de su cargo, dejando el camino libre para que su hijo, Tamim bin Hamad Al Thani, asumiera la jefatura del Estado. Desde aquel momento, Tamim ha ejercido el poder, manteniendo la continuidad del liderazgo familiar en la nación del Golfo.
Con su partida a los 74 años, Catar cierra un ciclo vinculado al hombre que lideró el país desde el golpe de 1995 hasta su renuncia voluntaria en 2013, dejando una huella imborrable en la estructura y el desarrollo del Estado catarí.


