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Estados Unidos culmina ofensiva masiva contra Irán tras ataque a buque chipriota y el Estrecho de Ormuz es cerrado

El Comando Central estadounidense detalló que entre las posiciones bombardeadas se encontraban emplazamientos de misiles y drones, capacidades navales, depósitos de municiones, redes de comunicación y puestos de vigilancia costera

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Estados Unidos culmina ofensiva masiva contra Irán tras ataque a buque chipriota y el Estrecho de Ormuz es cerrado
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Estados Unidos ejecutó un masivo ataque contra 140 objetivos militares en Irán como represalia por el bombardeo de un buque chipriota en el estrecho de Ormuz. La ofensiva, que utilizó municiones de precisión, drones y aviones, buscó degradar la capacidad operativa de Teherán para proteger la navegación civil en la zona. En respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra bases estadounidenses en Jordania, Kuwait, Qatar y Bahréin, declarando además el cierre total del estratégico paso marítimo. Esta escalada ocurre tras la decisión de Donald Trump de dar por terminado el acuerdo de alto el fuego y el Memorando de Entendimiento de Islamabad. La disputa por el control del estrecho de Ormuz, vital para el suministro global de petróleo y gas, ha bloqueado cualquier vía diplomática. Mientras Washington exige el libre tránsito, la Guardia Revolucionaria iraní advierte que responderá con nuevos ataques si persisten las intervenciones militares estadounidenses.

El Ejército de Estados Unidos informó este domingo la conclusión de su más reciente ciclo de operaciones militares dirigidas contra el régimen iraní. Estas acciones fueron ejecutadas como una medida de represalia directa luego de que Irán bombardeara un buque con bandera de Chipre mientras transitaba por el estratégico estrecho de Ormuz el pasado sábado.

De acuerdo con los detalles proporcionados por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la ofensiva estadounidense se centró en el ataque a aproximadamente 140 objetivos militares iraníes. Para llevar a cabo estas operaciones, las fuerzas armadas emplearon municiones de precisión lanzadas desde una variedad de plataformas, que incluyeron aviones de combate terrestres y marítimos, drones y buques navales.

El CENTCOM especificó que los blancos seleccionados para los bombardeos comprendieron instalaciones destinadas a misiles y drones, capacidades navales, depósitos de municiones, así como redes de comunicaciones y diversos puestos de vigilancia costera. En relación con el impacto de estos ataques, diversos medios de comunicación iraníes reportaron la ocurrencia de varias explosiones durante la madrugada en la provincia de Bushehr, zona donde se encuentra ubicada una planta nuclear, además de registrarse detonaciones en localidades situadas en las proximidades del estrecho de Ormuz. No obstante, hasta el momento no se ha emitido un informe oficial sobre víctimas o daños materiales concretos.

Por su parte, Teherán respondió a las acciones estadounidenses lanzando misiles y drones contra diversos países de Medio Oriente que albergan bases militares de Estados Unidos, mencionando específicamente a Jordania, Kuwait, Qatar y Bahréin.

El detonante de esta nueva escalada militar fue el ataque iraní contra un buque portacontenedores con bandera chipriota. Dicho incidente provocó un incendio y daños significativos en la sala de máquinas de la embarcación, lo que obligó a la detención total de la navegación. En cuanto al estado de la tripulación, se ha informado que un miembro permanece desaparecido, mientras que el resto de los tripulantes fueron evacuados este domingo.

Desde el mando estadounidense, se argumentó que el propósito fundamental de estos ataques es degradar la capacidad operativa de Irán para perpetrar nuevas agresiones contra otras embarcaciones que transiten por el estrecho de Ormuz. En contraposición, el gobierno iraní ha indicado que el paso marítimo permanecerá cerrado hasta nuevo aviso.

Este recrudecimiento de las hostilidades ocurre poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por terminado el acuerdo de alto el fuego vigente entre ambas naciones, decisión tomada tras la reanudación de los bombardeos en la región. Cabe recordar que el 17 de junio, Estados Unidos e Irán habían suscrito el Memorando de Entendimiento de Islamabad, un documento cuyo objetivo era buscar el fin de la guerra, iniciar negociaciones sobre el programa nuclear de Irán y garantizar el desbloqueo del estrecho de Ormuz.

La relevancia de esta vía estratégica es crítica para la economía global, ya que se sitúa entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán. Antes del inicio del conflicto, por este corredor circulaba aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. Ante el ataque al buque chipriota, Washington advirtió que impondría un costo elevado a Irán para reducir su capacidad militar y asegurar la protección de cargueros y tripulaciones civiles en la zona.

Las autoridades de Estados Unidos subrayaron que estas operaciones tienen como fin preservar la libertad de tránsito marítimo y contener cualquier intento de Teherán de restringir el paso en una ruta vital para el comercio internacional.

Previamente, la Guardia Revolucionaria, a través de la agencia estatal IRNA, confirmó el cierre del paso marítimo. Según la versión iraní, se realizaron tiros de advertencia contra una embarcación que utilizaba una ruta no autorizada. El comunicado difundido por IRNA fue tajante al señalar que el Estrecho de Ormuz no permitirá el paso de ninguna nave hasta que cesen las intervenciones estadounidenses en la región.

Actualmente, la tensión en torno al control de la navegación se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción, complicando cualquier posibilidad de reanudar las negociaciones diplomáticas. Mientras Teherán reclama el derecho de regular el tránsito y ha manifestado su intención de cobrar tarifas a los buques que utilicen la vía, Washington insiste en que la circulación debe mantenerse libre de peajes y restricciones.

Finalmente, la Guardia Revolucionaria advirtió que, de persistir las acciones militares en su contra, responderán atacando nuevas bases enemigas en la región, reiterando su postura de no restablecer un sistema de navegación irrestricta, posición que ha sido rechazada categóricamente por la administración estadounidense.

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