ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • martes, 14 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Sospechas de indulto a Pedro Castillo generan polémica en el Gobierno de José Balcázar

Para El Búho, Castillo no es una ‘santa paloma’ y de ninguna manera es víctima de un encierro injusto como buscan presentarlo.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Sospechas de indulto a Pedro Castillo generan polémica en el Gobierno de José Balcázar
Puntos clave

El presidente encargado, José Balcázar, se encuentra en el centro de una fuerte controversia tras admitir gestiones para otorgar un indulto al expresidente Pedro Castillo. Mediante reuniones con el entorno familiar y cercano del exmandatario, Balcázar buscaría asegurar su liberación antes de dejar el cargo, a pesar de que Castillo enfrenta graves procesos judiciales por el fallido golpe de Estado, corrupción, tráfico de influencias y cobro de coimas. La polémica se intensifica ante la gravedad de los antecedentes del exmandatario y la crítica sobre las prioridades de la gestión actual. Se cuestiona que el gobierno dedique esfuerzos a liberar a Castillo en lugar de atender la emergencia climática del Fenómeno El Niño, reflejando un escenario de crisis política y desprestigio institucional.

El actual presidente encargado, José Balcázar, se encuentra en el centro de una fuerte controversia debido a sus presuntas intenciones de liberar al expresidente Pedro Castillo. Según se ha reportado, Balcázar ha recibido en el Palacio de Gobierno a figuras cercanas al exmandatario, entre ellas a Roberto Sánchez y a José Castillo Terrones, hermano del exjefe de Estado y senador electo.

Estas reuniones no serían hechos aislados. Días antes de estos encuentros, también fue recibida en la casa de gobierno Yenifer Paredes, cuñada e hija de Castillo. El propósito de estas visitas habría sido coordinar un posible indulto para el expresidente, un hecho que el propio José Balcázar admitió cuando fue consultado por los medios de comunicación. Se presume que existe una coordinación para lograr la salida de Castillo antes de que Balcázar deje el cargo, fundamentada en la percepción de que, bajo un eventual gobierno de Keiko Fujimori en los próximos cinco años, la liberación del exmandatario sería improbable.

A pesar de los intentos de algunos sectores por presentar a Pedro Castillo como una víctima de un encierro injusto o como consecuencia de un supuesto "pacto mafioso", la situación judicial del exmandatario es compleja. El proceso principal que enfrenta es el relacionado con el fallido golpe de Estado ocurrido el 7 de diciembre de 2022. No obstante, este no es el único frente legal que debe atender, ya que existen juicios en su contra por delitos de corrupción, tráfico de influencias y organización criminal.

Los antecedentes de Castillo sugieren un patrón de irregularidades que se remontan incluso a antes de asumir la presidencia. Se ha señalado que, semanas antes del 28 de julio, fecha en la que debía asumir el cargo, ya realizaba acuerdos fuera de los canales oficiales. Específicamente, recibía a empresarios y personajes de dudosa reputación en altas horas de la noche en una vivienda ubicada en la calle Sarratea, en el distrito de Breña. Para evitar ser reconocido durante estas visitas, el entonces presidente electo llegaba al lugar encapuchado.

Otras evidencias de presunta corrupción incluyen el hallazgo de veinte mil dólares en el baño de Palacio de Gobierno. Asimismo, se reporta que Castillo recibía cientos de miles de soles de algunos de sus ministros, quienes habrían realizado estos pagos para asegurar la permanencia en sus cargos y continuar con sus propios negocios.

Por otro lado, la Fiscalía ha presentado acusaciones sobre el cobro de coimas para ascensos en el cuerpo policial y las Fuerzas Armadas. Según la revelación de su exsecretario personal, Bruno Pacheco, Castillo habría cobrado cuarenta mil dólares por cada ascenso otorgado. Pacheco detalló que el monto total recaudado por este concepto ascendería a 320 mil dólares. El propio Pacheco habría manifestado su indignación al descubrir que no formaba parte del negocio, reclamando a uno de los ayudantes de Castillo que ellos se estaban llevando el beneficio solos.

La lista de procesos judiciales se extiende a casos como Puente Tarata y Sada Goray. El perfil del expresidente es descrito no solo como el de una persona incapaz e ignorante, sino como alguien con una ambición desmedida por el dinero ilícito y un evidente irrespeto por los principios democráticos, habiéndose dedicado a sembrar odio y división entre los ciudadanos.

En este contexto, la insistencia de Roberto Sánchez por liberar a Castillo es vista como un intento de azuzar a la población para promover situaciones de caos y violencia. Se recuerda que, en 2017, Pedro Castillo lideró una huelga magisterial que duró casi tres meses, afectando el año escolar de millones de estudiantes. Durante dicha protesta, se reportó que Castillo fingió una agresión policial en la avenida Abancay tras recibir instrucciones de tirarse a la pista. A pesar de que la medida de fuerza fue levantada, Castillo intentó reactivarla poco después, aunque perdió el respaldo de sus bases.

Ante este escenario, surge la crítica sobre las prioridades de la gestión de José Balcázar. Se cuestiona que el presidente encargado dedique su tiempo a gestiones para liberar a Castillo en lugar de enfocarse en mitigar los efectos del Fenómeno El Niño, el cual se prevé que sea devastador.

Finalmente, el desprestigio de la política nacional se ve reflejado también en el caso de José Jerí. Se ha cuestionado la intención de condecorarlo por haber sido presidente del Congreso, dado que su gestión estuvo marcada por escándalos, como la entrada de mujeres al Palacio que posteriormente firmaban contratos lucrativos con el Estado, así como reuniones sospechosas con empresarios chinos en el jirón Paruro, hechos que precipitaron su salida del poder.

Cobertura en Video