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Alias ‘Carlos Pesebre’ denuncia politización de la Paz Urbana y critica gestión del Gobierno Petro

A más de un año del polémico “Tarimazo” realizado por el presidente Gustavo Petro y varios de los jefes de las bandas delincuenciales de Medellín en L...

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Alias ‘Carlos Pesebre’ denuncia politización de la Paz Urbana y critica gestión del Gobierno Petro
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Alias Carlos Pesebre, vocero de la Mesa de Paz Urbana y señalado integrante de Los Pesebreros, denunció que el polémico evento conocido como el Tarimazo fue utilizado por el gobierno de Gustavo Petro como una plataforma política. Según Ramírez, el encuentro en La Alpujarra desvió sus objetivos técnicos y sociales, como el combate a la extorsión, para centrarse en temas ajenos al proceso, incluyendo la reelección presidencial. El vocero criticó la falta de transparencia y la deficiente gestión de los comisionados de paz, asegurando que el proceso fue víctima de la disputa política entre el Gobierno Nacional y la Alcaldía de Medellín. No obstante, reconoció que, a pesar de los errores administrativos, la mesa de diálogo contribuyó efectivamente a reducir la violencia y salvar vidas en la ciudad.

A más de un año de haberse llevado a cabo el polémico evento conocido como el “Tarimazo”, las repercusiones y controversias en torno al manejo de la Paz Urbana por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro continúan saliendo a la luz. En esta ocasión, las declaraciones provienen de Freyner Alonso Ramírez García, conocido bajo el alias de ‘Carlos Pesebre’, quien se desempeña como uno de los voceros de la Mesa de Paz Urbana y es señalado como integrante de la organización criminal ‘Los Pesebreros’.

En una entrevista concedida al programa radial 6 AM W y a la Unidad Investigativa de Caracol Radio, Ramírez García analizó detalladamente lo ocurrido el pasado 21 de junio de 2025. En dicha fecha, el presidente Petro y diversos integrantes de su equipo de gobierno se reunieron en La Alpujarra con 23 voceros de grupos ilegales de la ciudad de Medellín, un encuentro que, según la versión del vocero, se desvió totalmente de sus objetivos iniciales.

De acuerdo con el relato de alias ‘Carlos Pesebre’, los miembros de la Mesa de Paz habían recibido la información de que el encuentro sería un espacio técnico y ciudadano. El objetivo, según se les había comunicado, era mostrar a la población los avances logrados en la mesa de conversación y presentar una serie de programas sociales y de seguridad que habían emanado de los diálogos. Entre las iniciativas que pretendían socializar se encontraban un programa piloto diseñado para combatir la extorsión, una estrategia específica denominada “Barrios Sin Tusi” y un proyecto articulado con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

Sin embargo, Ramírez García afirmó que una vez en el lugar, los capos y voceros se encontraron con un escenario distinto. Aseguró que el evento terminó convirtiéndose en una plataforma política donde las propuestas sociales quedaron en segundo plano. “Nadie lo escuchó porque eso se volvió un problema político. Ahí empezaron a hablar de reelección y de cosas que no tenían nada que ver con nosotros”, señaló el vocero, evidenciando la frustración por el uso del espacio para fines ajenos a la seguridad urbana.

Más allá del evento en La Alpujarra, alias ‘Carlos Pesebre’ expresó fuertes reparos sobre la conducción general del proceso sociojurídico de Paz Urbana. El vocero puso en duda la metodología empleada, la cual estuvo coordinada inicialmente por la senadora Isabel Zuleta. Ramírez explicó que, aunque se dedicaron esfuerzos a la construcción de protocolos y a la definición de una agenda de trabajo, estos elementos nunca llegaron a consolidarse públicamente ni avanzaron según las expectativas de las estructuras participantes.

El vocero fue enfático al señalar que hubo errores críticos en la conducción, la concreción y la comunicación del proceso. Según sus declaraciones, la falta de transparencia y la ausencia de una hoja de ruta pública fueron determinantes en el deterioro de la confianza. Estas discrepancias fueron, precisamente, las razones que llevaron a Ramírez García a tomar la decisión de apartarse temporalmente del espacio de diálogo en el pasado mes de febrero.

Asimismo, el integrante de la Mesa de Paz Urbana extendió sus críticas hacia los comisionados de paz asignados al proceso. Sobre Danilo Rueda, aunque reconoció que el comisionado llegó con buenas intenciones, consideró que no se lograron avances políticos suficientes. En el caso de Otty Patiño, la crítica fue más severa, afirmando que, a pesar de las altas expectativas generadas tras el primer encuentro, el comisionado desapareció del proceso durante ocho meses.

Finalmente, Freyner Alonso Ramírez García destacó que el proceso de Paz Urbana terminó siendo víctima de la disputa política entre el Gobierno Nacional y la administración distrital de Medellín, liderada por el alcalde Federico Gutiérrez. Según su perspectiva, esta tensión política afectó negativamente el ambiente de las conversaciones y la operatividad de la mesa. No obstante, el vocero reconoció un aspecto positivo: el desescalamiento del conflicto en la ciudad. Afirmó que, a pesar de los errores de gestión, uno de los aportes reales de la mesa ha sido la reducción de los hechos violentos y el haber contribuido a salvar vidas en Medellín.

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