La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha anunciado la implementación de un amplio paquete de medidas económicas y sociales destinadas a enfrentar la crisis derivada del doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio. El desastre natural ha dejado un saldo devastador con casi 3.000 personas fallecidas, lo que ha obligado al Ejecutivo venezolano a movilizar recursos y diseñar una estrategia de recuperación inmediata para las zonas más afectadas.
Durante una visita oficial realizada este sábado al puesto de mando establecido en la avenida Bolívar de Caracas, Rodríguez hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para que se proceda a la suspensión de las sanciones impuestas contra el país. Según la mandataria encargada, el levantamiento de estas restricciones es fundamental para facilitar la respuesta ante la emergencia y permitir que el Estado acceda con plena capacidad a los recursos financieros necesarios para el proceso de recuperación nacional.
En el marco de estas declaraciones, la presidenta encargada detalló que se pondrá en marcha un paquete de medidas diseñadas específicamente para responder a la crisis. Dentro de este plan, destacan diez medidas denominadas "motores" de la economía, las cuales han sido concebidas para impulsar el proceso de reconstrucción y garantizar lo que denominó la "recuperación de nuestra paz". Estas directrices fueron el resultado de una sesión de trabajo intensiva llevada a cabo por el Consejo de Economía.
Uno de los anuncios más relevantes es la creación de la "Gran Misión Venezuela Renace". Esta iniciativa ha sido proyectada como el brazo ejecutor principal para la rehabilitación de infraestructuras y la recuperación de viviendas. Rodríguez explicó que esta Gran Misión integrará diversos programas ya existentes, tales como las misiones Barrio Nuevo Barrio Tricolor, Juntos Todo es Posible y Venezuela Bella, unificando sus esfuerzos para optimizar la operatividad en materia de construcción y habitabilidad.
Para financiar estas ambiciosas obras, la presidenta encargada recordó que el pasado 25 de junio ya había anunciado la creación de un fondo específico. Este fondo, que llevará el nombre de "Venezuela Renace", se alimentará de recursos que actualmente se encuentran bloqueados en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y en otros organismos financieros internacionales. El objetivo primordial de recuperar estos activos es destinar el capital exclusivamente a la reconstrucción de las áreas impactadas por el doblete sísmico.
En cuanto a la asistencia social directa, el paquete de medidas incluye un programa de asignación mensual de ingresos. Este subsidio se otorgará durante los próximos seis meses a aquellas personas que hayan resultado más afectadas por los terremotos, con el fin de proporcionar una contingencia económica permanente durante el primer semestre de la emergencia.
Asimismo, el Gobierno ha coordinado acciones con el sector financiero. Tanto la banca pública como la privada activarán la cartera hipotecaria, ofreciendo subsidios de hasta el 80 % para facilitar el acceso a créditos de vivienda. Para asegurar que los insumos necesarios estén disponibles dentro del territorio nacional, el Ejecutivo ha decretado la prohibición inmediata de exportar materiales relacionados con la construcción, priorizando así el abastecimiento interno para las obras de infraestructura.
Paralelamente a la gestión de la emergencia, Rodríguez brindó un reporte sobre la situación de los hidrocarburos, sector clave para la economía del país. Según informó, el sector petrolero continúa en un proceso de recuperación. Los datos indican que en el segundo trimestre la recuperación ha superado el 9 %, superando en más de un 10 % el rendimiento registrado en el mismo período del año anterior.
Finalmente, la presidenta encargada cerró su intervención con un mensaje de esperanza y resiliencia, prometiendo que Venezuela logrará levantarse y renacer a pesar del dolor y el sufrimiento causado por la tragedia natural.

