¿Sientes que estás más dispersa, pierdes el hilo de las conversaciones o tardas más en encontrar una palabra? Para muchas mujeres, estos no son signos de ansiedad o el inicio de una demencia, sino síntomas de la transición a la menopausia.
Se trata de la llamada "niebla mental", un conjunto de alteraciones cognitivas que afecta entre el 40 y el 60% de las mujeres. Especialistas explican que estas dificultades para recordar nombres, números o mantener la atención no se deben únicamente al envejecimiento, sino a las fluctuaciones hormonales, especialmente la disminución de los niveles de estrógenos.
Es fundamental aclarar que, en la gran mayoría de los casos, esta condición no desarrollará Alzheimer ni otras demencias. Son cambios leves y transitorios que suelen mejorar en la postmenopausia, cuando los niveles hormonales alcanzan estabilidad. Los expertos describen este proceso como una "segunda pubertad del cerebro"; el órgano no funciona peor, sino que atraviesa una reorganización neurobiológica.
Para optimizar el funcionamiento cognitivo, se recomienda no forzar la memoria, sino ayudar al cerebro con estrategias eficientes: reducir la multitarea, concentrarse en una sola actividad a la vez y externalizar la memoria mediante el uso de agendas, calendarios digitales y listas.
En cuanto al tratamiento, la evidencia indica que la terapia hormonal no debe indicarse principalmente para mejorar la memoria, aunque algunas mujeres experimentan una mejoría indirecta al reducir sofocos y mejorar el sueño. Además, se enfatiza que la salud del corazón es la salud del cerebro, por lo que es clave controlar la presión arterial y los niveles de glucemia.
Se debe consultar a un médico si el malestar interfiere con el trabajo, las relaciones sociales o si aparece un insomnio persistente. El objetivo es descubrir qué necesita el cerebro hoy para funcionar bien. Siguenos en Noticias lat para más noticias.


