En marzo de 2026, la ciudad de Cuenca, Ecuador, fue la sede del IV Taller Internacional Qhapaq Ñan, un encuentro dedicado al estudio y análisis del Sistema vial incaico. Esta reunión académica fue organizada por el Colectivo Sudamericano Qhapaq Ñan, el cual agrupa a investigadores y profesionales, mayoritariamente especialistas en temática incaica, provenientes de los países que integran este sistema: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
El Colectivo no se limita únicamente a estos seis países, sino que integra diversas temáticas relacionadas y cuenta con la participación de especialistas de otras naciones, instituciones oficiales, entidades privadas y comunidades étnicas. El objetivo primordial de estos encuentros es generar un espacio de discusión académica a escala sudamericana que permita debatir desde las realidades locales, compartir los avances en las investigaciones y construir agendas comunes.
Este esfuerzo es el resultado de más de una década de trabajo centrado en la valoración patrimonial de los bienes incaicos en los países andinos. Basándose en estudios científicos de larga data y mediante una gestión universal, se logró un trabajo internacional mancomunado bajo el marco institucional de la Unesco. Este proceso, que contó con el respaldo de proyectos nacionales, provinciales, municipales y el apoyo de comunidades locales, culminó en la Declaración de Doha (Qatar) en junio de 2014. Gracias a este acuerdo, una parte significativa de los bienes incaicos de la región fue integrada en la Lista del Patrimonio Mundial en la categoría de Itinerario Cultural.
La delegación argentina tuvo una participación activa en este taller, contando con investigadores de Mendoza, La Plata y Buenos Aires. En el territorio argentino, siete provincias —Tucumán, Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza— han trabajado conjuntamente para validar su patrimonio cultural y sus aportes al proyecto Qhapaq Ñan. Este trabajo se fundamentó en la evidencia de la presencia incaica y sendas precedentes, así como en la arquitectura asociada, ya sea puramente incaica o local modificada por la dominación estatal incaica entre la segunda mitad del siglo XV y la primera del XVI, hasta la llegada de los hispanos.
Entre las estructuras analizadas se encuentran los chasquihuasi, tambos, pucara, centros administrativos y sitios ceremoniales ubicados en los altos cerros andinos. En particular, la provincia de Mendoza tuvo una participación destacada a través de equipos multidisciplinarios. Los aportes de Mendoza incluyeron la propuesta de inclusión del tramo del camino incaico que va desde Yalguaraz hasta San Alberto, junto con segmentos menores en el noroeste provincial. Se sumaron construcciones como las de Ciénaga de Yalguaraz, Tambillos, Ranchillos y Confluencia, establecimientos que funcionaron como tambos y, en algunos casos, como centros administrativos. Asimismo, se integraron sitios ceremoniales de altura, como los Penitentes y el lugar de la capacocha en la Pirámide del cerro Aconcagua, además del Puente del Inca.
Una vez alcanzado el objetivo de la valorización patrimonial y la inclusión en la lista de la Unesco, las administraciones nacionales, provinciales y municipales asumieron la responsabilidad de la protección y conservación de estos sitios. Esto ha llevado a la organización de responsabilidades específicas y a la creación de Unidades de Gestión locales, como es el caso de la Unidad de Gestión del Qhapaq Ñan en Uspallata, Mendoza.
En el ámbito científico, las investigaciones continúan avanzando en las regiones del Tawantinsuyu. La provincia de Mendoza formaba parte del Collasuyu, representando el extremo austral oriental del dominio incaico, conectado mediante los caminos con el centro en Cuzco y otros sectores de los Andes. Estos resultados se difunden a través de publicaciones científicas y reuniones periódicas, como los simposios Tawantinsuyu. En este sentido, se anunció la realización de un foro de discusión especializado en julio próximo, en el marco del XXII Congreso Nacional de Arqueología Argentina en Buenos Aires, el cual contará con diecinueve ponencias de investigadores de Argentina, Bolivia, Chile, Perú, Israel y Estados Unidos.
El IV Taller en Cuenca también sirvió para rendir homenaje al arqueólogo Antonio Fresco. Este encuentro se suma a la trayectoria de talleres anteriores: el primero en San Pedro de Atacama, Chile (2015), con homenajes a J. Roberto Bárcena y A.A. Alberto Manzo; el segundo en Salta, Argentina (2017), dedicado a José Berenguer; y el tercero en Lima, Perú (2019), en memoria de John Hyslop.
Durante las jornadas en Ecuador, los participantes discutieron la diversidad de los caminos y los diferentes enfoques para abordarlos, destacando la coexistencia de distintas temporalidades, desde lo preincaico hasta lo contemporáneo. Se analizó el Qhapaq Ñan no solo como un fenómeno histórico, sino como un sistema social y territorial. La línea de trabajo argentina se centró específicamente en la infraestructura vial y logística en ambientes de altura, los caminos transversales, los pasos andinos y la metodología de prospección mediante Lidar, aplicando estos estudios al paisaje puneño de Antofagasta de la Sierra y las Sierras del Shincal y Zapata en Catamarca, así como al centro oeste argentino en Mendoza, San Juan y La Rioja.
El evento contó con la colaboración de la Universidad Católica de Cuenca y otras instituciones de la provincia del Azuay. Finalmente, se confirmó que el V Taller Internacional tendrá lugar en Cuzco, Perú, en el año 2028.

