El Banco Central de la República Argentina (BCRA) comenzó el mes de julio con una intervención moderada en el mercado oficial de divisas. Durante la rueda del miércoles 1 de julio, la autoridad monetaria realizó una compra de 25 millones de dólares. En una jornada donde el volumen total operado alcanzó los 826 millones de dólares, la participación del Central representó apenas el 3% del total negociado, confirmando una tendencia de participación mínima en el mercado.
Con esta operación, el saldo comprador del mes se inició en 25 millones de dólares, elevando las compras netas acumuladas en lo que va de 2026 a un total de 11.190 millones de dólares. Si bien este monto ya supera el piso de la meta anual establecida en 10.000 millones de dólares, el dato pone de relieve que el ritmo de acumulación de divisas se mantiene significativamente más bajo que el observado durante los meses de abril y mayo.
Uno de los puntos más destacados de la jornada fue la evolución de las reservas internacionales brutas. Tras una fuerte caída registrada en el cierre de junio, el stock volvió a ubicarse por encima de la barrera de los 47.000 millones de dólares, cerrando la sesión en 47.056 millones, lo que representa un incremento de 2.183 millones de dólares.
De acuerdo con fuentes oficiales, este rebote no representa un cambio en la tendencia de fondo, sino que responde a una corrección de un efecto operativo transitorio. La baja ocurrida el día anterior había sido consecuencia de movimientos típicos de fin de mes y cuestiones relacionadas con los encajes, fondos que, como se anticipaba, debían retornar en la rueda siguiente.
En cuanto a la valuación de los activos, el oro registró una caída del 0,2%, aunque el impacto estimado sobre las reservas totales fue positivo, situándose en torno a los 35 millones de dólares. Por otro lado, las monedas que integran la canasta del Derecho Especial de Giro (DEG) presentaron comportamientos mixtos: el euro retrocedió un 0,37% frente al dólar, la libra avanzó un 0,13%, el yen se depreció un 0,03% y el yuan cayó un 0,14%. Dado que las reservas se informan en dólares, estas variaciones influyen directamente en la valuación contable del stock.
Por su parte, la sociedad de bolsa Portfolio Personal Inversiones (PPI) analizó la dinámica de la oferta y demanda de divisas durante el mes de junio. El informe indica que el complejo agroexportador liquidó 3.007 millones de dólares en dicho periodo, lo que equivale a un promedio diario de 143 millones de dólares, cifra muy similar a los 141 millones diarios registrados en mayo. Esto sugiere que la desaceleración en las compras del BCRA no fue provocada por una caída en la oferta del sector agropecuario.
La diferencia radicó en los flujos de otros sectores. En junio, el Banco Central compró 1.418 millones de dólares, con un promedio de 68 millones por rueda, lo que representa la mitad del ritmo de mayo, mes en el que había adquirido 137 millones diarios. Según PPI, este registro mensual es el segundo más bajo de 2026, siendo superado únicamente por el mes de enero.
La clave de este fenómeno fue un incremento en la demanda privada de divisas, excluyendo al agro y al BCRA. Mientras que en mayo este grupo demandó un promedio de 16 millones de dólares diarios, en junio la cifra ascendió a 95 millones diarios. Entre los factores que impulsaron este cambio, PPI señaló un aumento en los giros de dividendos y una menor oferta proveniente de la cuenta financiera, tras el ingreso récord del mes anterior.
En el mercado cambiario, el dólar mayorista cerró en 1.482 pesos para la venta, tras un avance del 0,12%. Esta cotización se ubica un 15,99% por debajo del techo de la banda cambiaria, situado en 1.742,24 pesos. Aunque la distancia sigue siendo considerable, el margen se ha reducido en comparación con los niveles vistos en mayo.
Respecto a los dólares financieros, el MEP subió un 0,80% hasta alcanzar los 1.521,37 pesos, mientras que el contado con liquidación se mantuvo estable en 1.554,74 pesos. El dólar blue registró un avance del 0,33%, cerrando en 1.515 pesos según datos de cuevas de la City porteña, dejando la brecha entre el blue y el mayorista en un 2,23%.
En el mercado de futuros, la curva operó mayormente a la baja, con una variación promedio negativa del 0,08%. Las caídas fueron del 0,20% para julio, 0,23% para agosto, 0,26% para septiembre y 0,06% para diciembre, mientras que algunos contratos de 2027 mostraron leves subas. Las tasas implícitas quedaron en 1,23% mensual para julio (14,71% anualizado) y 1,51% para agosto (18,08% anualizado). El volumen operado en futuros fue de 2.749 millones de dólares y el interés abierto se situó en 3.363 millones de dólares.
Finalmente, en el mercado de pesos, la tasa TAMAR descendió del 22,94% al 22,69%, mientras que la tasa BADLAR se mantuvo en el 21%. La evolución de estos indicadores será fundamental para evaluar el atractivo del carry trade frente a un dólar oficial que mostró una aceleración durante junio. El desafío para el Gobierno consistirá en sostener la recomposición de las reservas más allá de los ajustes contables, mientras el mercado observa si la mayor demanda privada de divisas persiste durante el mes de julio.


