El panorama electoral en Brasil muestra un desplazamiento en las intenciones de voto, donde el presidente Lula, representante del Partido de los Trabajadores (PT), ha logrado incrementar su ventaja competitiva en la carrera presidencial. Según los datos más recientes del levantamiento realizado por AtlasIntel/Bloomberg, divulgado este miércoles 1 de julio, Lula ha alcanzado el 46,3% de las intenciones de voto en el principal escenario de primera vuelta analizado.
Este resultado refleja un crecimiento sostenido para el mandatario, quien registró un aumento de 2,3 puntos porcentuales en comparación con la ronda de medición anterior, en la cual contaba con el 44% del respaldo electoral. En contraposición a este ascenso, su principal adversario, Flávio Bolsonaro, miembro del Partido Liberal (PL-RJ), ha experimentado una tendencia descendente en su caudal de votos. El senador pasó de un 39% de apoyo en el mes de abril a un 36,6% en junio, lo que supone un retroceso de 2,4 puntos porcentuales que impacta directamente en su competitividad para la fase inicial de la disputa.
Más allá de la polarización entre los dos candidatos principales, la encuesta detalla la posición de otras figuras políticas en el escenario estimulado. Renan Santos, del partido Missão, se sitúa en la tercera posición con un 7,8% de las intenciones de voto, destacando un crecimiento significativo ya que en abril registraba un 5%. A este le siguen Ronaldo Caiado, del PSD, con un 2,9%; Romeu Zema, del partido Novo, con un 2%; y Joaquim Barbosa, del DC, con un 1%.
El resto de los candidatos presenta porcentajes menores de apoyo. Aécio Neves, del PSDB, suma un 0,7%; Samara Martins, de la UP, cuenta con un 0,6%; y Augusto Cury, del Avante, registra un 0,5%. Por su parte, Cabo Daciolo, del partido Mobiliza, obtiene un 0,2%, mientras que Rui Costa Pimenta (PCO) y Edmilson Costa (PCB) registran un 0,1% cada uno. El candidato Hertz Dias, del PSTU, no logró puntuar en este levantamiento. En cuanto a la indecisión y el rechazo, los votos blancos y nulos representan el 1,2% del total, mientras que solo un 0,1% de los encuestados afirmó no saber por quién votar.
El análisis detallado por perfil de electorado revela fortalezas geográficas y demográficas claras para ambos contendientes. El presidente Lula encuentra su mayor respaldo entre los ciudadanos de 60 años o más, sector donde alcanza un 54,6% de apoyo. Geográficamente, su desempeño es más sólido en la región Nordeste, donde llega al 57,7%. Asimismo, el estudio resalta una alta fidelidad entre sus bases, ya que el 88,4% de quienes votaron por él en 2022 manifiestan que repetirían su voto.
Por otro lado, Flávio Bolsonaro mantiene su fuerza en segmentos específicos de la población. El senador tiene su mejor desempeño entre los electores de 25 a 34 años, con un 41,4%. También destaca su penetración entre el sector evangélico, donde alcanza el 42,9%, y en la región Sudeste, donde registra un 42,6%. Además, conserva un fuerte vínculo con el núcleo duro del bolsonarismo, obteniendo el 74,8% de las intenciones de voto entre aquellos que apoyaron a Jair Bolsonaro en el proceso electoral de 2022.
En cuanto a los escenarios de segunda vuelta, la tendencia se mantiene a favor del actual presidente. Según AtlasIntel/Bloomberg, Lula lidera con un 48,8% de las intenciones de voto frente al 42,3% de Flávio Bolsonaro. Este dato marca una diferencia respecto a mediciones previas; específicamente, en mayo, un levantamiento de InfoMoney indicaba que ambos candidatos se encontraban empatados con un 48% cada uno.
Finalmente, la metodología de la investigación indica que se escuchó a un total de 4.999 electores entre los días 26 y 30 de junio. El estudio cuenta con un margen de error de un punto porcentual, tanto para más como para menos, y un nivel de confianza del 95%. El levantamiento se encuentra debidamente registrado ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) bajo el número BR-04582/2026.


