En el teatro de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, espacio que hace 65 años fue la sede de la fundación de una política cultural singular, se llevó a cabo este martes una ceremonia para conmemorar el aniversario de la intervención de Fidel Castro denominada "Palabras a los intelectuales". El acto se centró en reflexionar sobre el legado de aquel discurso pronunciado el 30 de junio de 1961 y su impacto persistente en el proyecto social del país.
La ceremonia contó con la presencia de altas autoridades del Estado y del Partido, encabezadas por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Asimismo, asistió el miembro del Buró Político y secretario de Organización, Roberto Morales Ojeda, junto al titular de Cultura, Alpidio Alonso, y diversas personalidades del ámbito cultural de la nación.
Marta Bonet, presidenta de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), fue la encargada de pronunciar las palabras centrales del evento. Durante su intervención, la musicóloga calificó el discurso de 1961 como un texto emanado de un debate culto y sensible. Bonet subrayó que las palabras del Comandante en Jefe mantienen una plena vigencia y continúan siendo un referente fundamental cuando se buscan respuestas en el ámbito creativo, destacando especialmente la concepción del pueblo tanto como creador como destinatario de la cultura.
En el desarrollo de su discurso, la presidenta de la Uneac recordó que la política cultural de la Revolución nació con una apertura hacia todas las tendencias y hacia todos los artistas honestos. Bonet señaló que aquellos encuentros iniciales no solo sirvieron para disipar dudas, sino que funcionaron como el preámbulo necesario para la realización de los posteriores congresos de escritores y artistas. De acuerdo con la musicóloga, este camino marcó la unidad como la única vía posible para garantizar la defensa de la soberanía nacional y dejó establecido el valor y el reconocimiento que los creadores merecen recibir.
Un punto central de la intervención de Marta Bonet fue la definición de la cultura como la esencia de lo humano. Citando a Fidel, afirmó que, por esa razón, la cultura es lo primero que se debe salvar. En este sentido, la presidenta de la Uneac fue enfática al asegurar que el bloqueo no ha podido, ni podrá, destruir la cultura cubana, debido a que se mantiene viva a través de la creación constante. Bonet sostuvo que la nación se sostiene tanto en la cultura ya creada como en aquella que se sigue gestando, incluso en condiciones adversas, basándose en la historia vivida y el ejemplo dejado por Fidel.
Durante el acto, que contó con la presencia de Isabel Monal y Miguel Barnet —reconocidos intelectuales y testigos de aquel momento histórico—, se ratificó la vocación humanista, el espíritu de servicio social y el compromiso con la Patria que caracteriza a los creadores cubanos.
Como parte de la programación del evento, se presentó un audiovisual enfocado en el impacto de "Palabras a los intelectuales". Esta pieza audiovisual describió el discurso como un compendio de ideas que definió la centralidad de la cultura dentro del proyecto socialista cubano. Según lo expuesto, este texto sirvió como plataforma programática para el desarrollo de una obra cultural que sitúa a Cuba como uno de los países con mayor cobertura cultural a nivel mundial.
Para dar cierre a la conmemoración, el evento incluyó una dimensión artística donde el maestro Frank Fernández y el Corona Ensemble, bajo la dirección de la maestra Beatriz Corona, compartieron su arte con los asistentes, culminando así el homenaje a una política cultural que se cumple 65 años de haber sido establecida.


