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Corte Suprema de EE. UU. ratifica ciudadanía por nacimiento y anula decreto de Donald Trump

La Corte Suprema ratifica la ciudadanía por nacimiento y anula el decreto del presidente de EE.UU., Donald Trump. El fallo mantiene vigente el principio de que toda persona nacida en Estados Unidos es ciudadana del país, incluso si sus padres no lo son. Ione Molinares habló con una madre que viajó a Washington para esperar la decisión.

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Corte Suprema de EE. UU. ratifica ciudadanía por nacimiento y anula decreto de Donald Trump
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La Corte Suprema de Estados Unidos ha anulado el decreto de Donald Trump que pretendía restringir la ciudadanía por nacimiento, ratificando que cualquier persona nacida en territorio estadounidense es automáticamente ciudadana del país. Esta decisión judicial blinda la nacionalidad de los menores, independientemente del estatus migratorio o el origen de sus padres. El fallo pone fin a un periodo de incertidumbre jurídica, devolviendo la tranquilidad a miles de familias afectadas. Desde Washington, se reporta que esta resolución garantiza la estabilidad legal y reafirma un principio inalterable que prevalece sobre cualquier medida ejecutiva.

La Corte Suprema de los Estados Unidos ha emitido un fallo judicial en el cual ratifica la vigencia de la ciudadanía por nacimiento en el territorio estadounidense. Esta decisión judicial tiene como consecuencia directa la anulación del decreto emitido previamente por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el cual buscaba modificar los criterios de adquisición de la nacionalidad para quienes nacen en el país.

A través de esta resolución, el máximo tribunal ha dejado claro que se mantiene plenamente vigente el principio legal que establece que toda persona nacida en los Estados Unidos es, por consecuencia, ciudadana del país. El fallo subraya que este derecho a la ciudadanía se otorga de manera automática a todo individuo que nazca en suelo estadounidense, independientemente de la condición migratoria o la nacionalidad de sus padres. De este modo, la decisión judicial blinda la situación de aquellos menores nacidos en el país cuyos progenitores no posean la ciudadanía estadounidense.

El núcleo de la disputa legal se centraba en el decreto presidencial de Donald Trump, el cual pretendía alterar la interpretación de la ciudadanía por nacimiento. Sin embargo, la Corte Suprema, al anular dicho decreto, ha reafirmado que la norma prevaleciente es la que garantiza el estatus de ciudadano a cualquier persona nacida en el territorio, sin que la nacionalidad de los padres sea un impedimento o un requisito para obtener dicho derecho.

En el marco de este proceso judicial, la periodista Ione Molinares se trasladó a la ciudad de Washington para realizar el seguimiento de la decisión y recoger los testimonios de las personas directamente afectadas por la incertidumbre legal que generó el decreto presidencial. Durante su estancia en la capital, Molinares mantuvo una conversación con una madre que había viajado específicamente a Washington con el objetivo de esperar la resolución final de la Corte Suprema.

Para esta madre, cuya situación personal estaba ligada a la validez de la ciudadanía por nacimiento, la decisión del tribunal representa un alivio significativo. Al ser consultada por Ione Molinares sobre sus sentimientos tras conocerse el fallo que anula el decreto de Donald Trump y ratifica el derecho a la nacionalidad por nacimiento, la mujer describió su estado actual utilizando una sola palabra: "tranquilidad". Esta reacción refleja la tensión y la preocupación que habían experimentado las familias que dependían de la ratificación de este principio legal.

El fallo de la Corte Suprema cierra así un periodo de incertidumbre jurídica respecto a la aplicación de la ciudadanía por nacimiento. Al anular la medida ejecutiva del presidente, el tribunal asegura que no habrá cambios en la normativa actual, garantizando que el hecho de nacer en los Estados Unidos siga siendo la condición suficiente y necesaria para ser reconocido como ciudadano estadounidense.

En conclusión, la decisión ratifica que el principio de ciudadanía por nacimiento es inalterable frente al decreto presidencial mencionado. El reconocimiento de la ciudadanía para todas las personas nacidas en el país, sin importar el origen de sus padres, permanece como la norma vigente en los Estados Unidos, devolviendo la certeza legal a miles de familias que, al igual que la madre entrevistada en Washington, esperaban una respuesta definitiva por parte del máximo organismo judicial del país.

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