El proyecto de reforma previsional de la provincia de Entre Ríos atravesará una serie de modificaciones antes de que el Senado emita el dictamen correspondiente. Así lo confirmó Rubén Dal Molín, presidente del bloque de senadores de Juntos por Entre Ríos, quien detalló que ya se ha iniciado el trabajo sobre la redacción definitiva del texto legal. Entre los puntos principales que serán revisados se encuentran el cálculo del haber inicial y la delegación de facultades.
Según explicó el senador, el equipo de trabajo ha estado analizando la necesidad de modificar el sistema previsional entrerriano desde hace tiempo. Dal Molín destacó que el proyecto actual es el resultado de un proceso de escucha activa con diversos actores involucrados. En este sentido, adelantó que la etapa de consultas finalizará este miércoles con la intervención del fiscal de Estado, a quien se le solicitarán precisiones sobre la constitucionalidad de algunos artículos específicos del proyecto.
El proceso de revisión ha contado con el respaldo del Poder Ejecutivo provincial. El senador confirmó que este lunes por la mañana mantuvieron una reunión con el gobernador Rogelio Frigerio para evaluar cuáles serán los cambios concretos que se incorporarán al texto original. El oficialismo ha tomado nota de los planteos surgidos durante las jornadas de debate, asegurando que el documento final reflejará esos aportes antes de llegar al recinto.
En relación a los objetivos de la medida, Dal Molín fue sincero al afirmar que, si bien no se resolverá definitivamente el déficit previsional, la meta es brindar un marco de sustentabilidad al sistema. Reconoció que el texto final podría no satisfacer a todos los sectores participantes, pero subrayó que el consenso se determinará una vez que el documento esté terminado. Actualmente, el trabajo sobre el dictamen se centra en la redacción de la delegación de facultades y en la resolución de posibles observaciones sobre inconstitucionalidad.
Uno de los puntos neurálgicos de la reforma es el cálculo del haber jubilatorio inicial. El senador explicó que, actualmente, dicho cálculo se basa en los últimos veinte años de aportes, un punto que seguramente será revisado bajo una mirada integral del sistema. Asimismo, Dal Molín brindó detalles sobre los años de aportes requeridos: el proyecto establece un piso de treinta años, con una progresividad que llevará este requisito a treinta y cinco años en un plazo de siete años.
En cuanto a la edad jubilatoria, existe un acuerdo para evaluar las diferencias entre varones y mujeres, además de analizar propuestas para reconocer el tiempo dedicado al cuidado de los hijos. No obstante, el senador fue enfático al asegurar que el objetivo es alcanzar una reforma sostenible sin afectar los derechos ya consolidados, aclarando que no tienen la intención de tocar derechos adquiridos, analizando la medida tanto desde la óptica económica como legal.
Respecto al régimen especial docente, Dal Molín aclaró que no habrá modificaciones en la edad jubilatoria, la cual se mantendrá en los 52 años. Sin embargo, precisó que quienes accedan a la jubilación ordinaria especial deberán continuar realizando un aporte solidario. El senador argumentó que, aunque es comprensible que un docente llegue a un punto en que no pueda seguir frente al aula, también es cierto que se jubilan a una edad considerablemente menor, con menos años de aportes y percibiendo el beneficio durante más tiempo. Aclaró que esta obligación del aporte solidario ya está prevista en la Ley 8.732 vigente, pero que nunca se había aplicado, por lo que el objetivo ahora es hacerla efectiva.
Sobre el trasfondo económico de la reforma, el senador insistió en la urgencia de abordar el fuerte desequilibrio entre la cantidad de aportantes y la de beneficiarios. Recordó que esta problemática no es reciente, mencionando que hace treinta años, durante la gestión de Jorge Busti, se presentó un proyecto similar. También señaló que en 2018 el Consejo Empresario Entrerriano ya advertía sobre la situación crítica de la Caja de Jubilaciones.
Para respaldar la necesidad de la reforma, Dal Molín citó al expresidente de la Caja, el doctor Elías, y al actual presidente del organismo, Gastón Bagnat, destacando que es el momento oportuno para avanzar con responsabilidad. Como dato concreto, reveló que el peso financiero de la Caja sobre las cuentas públicas ha crecido significativamente: hace diez años representaba el seis por ciento de los recursos provinciales y hoy asciende a casi el diez por ciento del presupuesto.
Finalmente, el senador manifestó su expectativa de lograr un dictamen consensuado que permita obtener la media sanción en el recinto. Defendió la necesidad de actuar ahora, advirtiendo que mantener el statu quo representa un riesgo enorme. Según informes actuariales, si no se implementan cambios, el sistema se dirige hacia un escenario cada vez más complejo que podría derivar en un colapso financiero.


