El XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) concluyó sus sesiones finales con un consenso orientado a erradicar el estancamiento, la burocracia y la apatía laboral. Durante el encuentro, el primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, enfatizó que incrementar la eficiencia en cada puesto de trabajo es una vía indispensable para preservar el socialismo en el complejo escenario actual que atraviesa la nación.
En sus intervenciones, el mandatario diseñó lo que denominó un “escudo” de prioridades para superar los obstáculos presentes. La primera de ellas es la defensa de la Patria, subrayando la necesidad de preparación ante posibles agresiones externas. Seguidamente, destacó la importancia del Programa Económico y Social para el 2026, el cual incluye 176 transformaciones recientemente aprobadas y sometidas a consulta popular. Díaz-Canel instó a las secciones sindicales a apoyar la implementación de estas medidas para salvar la Revolución, procurando que no se acrecienten las desigualdades sociales.
Como tercera y cuarta prioridad, el presidente señaló el control popular y el fortalecimiento del movimiento comunicacional para defender los principios revolucionarios frente a críticas y desinformaciones. Sobre el modelo económico, Díaz-Canel fue categórico al afirmar que las transformaciones no implican una restauración del capitalismo, asegurando que tal escenario no forma parte de los planes del Gobierno. El objetivo, según explicó, es liberar las fuerzas productivas para generar recursos que sostengan pilares como la salud, la educación, la ciencia y la cultura.
El debate en el congreso no esquivó las problemáticas más agudas que afectan a las familias cubanas. Los delegados manifestaron su preocupación por la pérdida del poder adquisitivo del salario frente a la inflación, el deterioro real de las pensiones de los jubilados y la urgencia de otorgar una autonomía verdadera a la empresa estatal socialista. Asimismo, se discutió la necesidad de implementar estímulos eficientes para frenar la fluctuación laboral en sectores estratégicos como la salud, la educación y la ciencia.
En relación con los salarios, el presidente advirtió que los incrementos en el sector empresarial deben estar respaldados por índices productivos reales. Díaz-Canel alertó que distribuir dinero sin una creación efectiva de bienes solo alimentaría la espiral inflacionaria y sostuvo que el encarecimiento de los productos no puede justificarse en la ineficiencia de quienes los producen.
El evento contó con la participación de delegados que expusieron soluciones concretas desde sus territorios. Yandy Rojas, de la Termoeléctrica Antonio Guiteras en Matanzas, destacó la implementación de módulos a precios asequibles para los obreros y el apadrinamiento de una sala de cirugía pediátrica. Por su parte, Amaury Echevarría, representante de Varadero, explicó cómo los trabajadores turísticos se han reorientado hacia la salud y la educación ante el cierre temporal de algunos hoteles.
En el sector energético, Carlos Rafael Quintero, de la Termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes en Cienfuegos, resaltó los proyectos de autoconsumo para proteger a jubilados y embarazadas. Desde el sector salud, el doctor Ángel Camacho, del Hospital Pediátrico de Santa Clara, subrayó la importancia de la innovación médica, mientras que Alberto Gómez presentó un proyecto de desarrollo local impulsado por brigadas juveniles. En Las Tunas, Luis Cruz Ortiz detalló cómo la industria del mueble ha concretado contratos con mipymes para sustituir importaciones y retener mano de obra calificada.
El congreso también recibió el respaldo internacional a través de un mensaje virtual de Gilbert Houngbo, director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), quien expresó su solidaridad ante el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial, financiero y energético impuesto por Estados Unidos.
En la sesión de clausura, se eligió al nuevo Consejo Nacional de la CTC, resultando electo Osnay Miguel Colina Rodríguez como secretario general con el apoyo del 99.5 por ciento de los delegados presentes. Colina Rodríguez, quien también es miembro del Comité Central del PCC y diputado a la Asamblea Nacional, reafirmó el compromiso de los trabajadores con las transformaciones económicas y sociales del país. Además, se conformó el nuevo Secretariado Nacional, compuesto por 13 miembros, entre los que destacan Ekaterina Gowen Dickinson en Organización, Lidier Águila Machado en Asuntos Laborales y Sociales, y Yaisel Osvaldo Pierre Terry en Educación y Propaganda.
Finalmente, Miguel Díaz-Canel cerró el cónclave haciendo un llamado a la “resistencia creativa”, insistiendo en que la respuesta a la política de asfixia económica no puede ser la inercia, sino la búsqueda constante de alternativas que mantengan siempre la dimensión social y la justicia equitativa.


