Argentina comienza el mes de julio con un cambio drástico en sus condiciones meteorológicas. Tras haber atravesado un fin de semana donde las temperaturas se mantuvieron levemente por encima de la media de las últimas semanas, el país se prepara para un descenso sostenido de la térmica. Este fenómeno, impulsado por el ingreso de un frente de aire polar, podría derivar en una ola polar que afectará a diversas regiones del territorio nacional, incluyendo la provincia de Buenos Aires.
Para contextualizar la situación climática, durante las últimas semanas se habían registrado temperaturas mínimas que oscilaron entre los 0 y los 8 grados, mientras que las máximas no habían logrado superar los 15 °C. Sin embargo, el panorama cambió la noche del domingo con la entrada de un nuevo frente frío que cruzó el país. Este sistema meteorológico dejó lluvias aisladas en territorio bonaerense y arrastró consigo una masa de aire polar que recrudecerá el frío a partir de este lunes.
De acuerdo con los pronósticos, este fenómeno provocará que el jueves 2 de julio sea, hasta el momento, el día más frío del año. Según la información anticipada por el sitio especializado Meteored, para esa fecha se prevén temperaturas que podrían situarse hasta 10 grados por debajo de los valores normales en una franja extensa del territorio argentino.
El impacto se sentirá desde el inicio de la semana. Este lunes, se espera que las temperaturas mínimas en gran parte del centro del país se ubiquen por debajo de los 0 grados, afectando también a sectores del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En cuanto a las temperaturas máximas, el pronóstico indica que durante toda la semana no lograrán superar los 14 °C.
En términos regionales, se prevén heladas en la región pampeana y en Cuyo. Es importante destacar que en las zonas rurales abiertas los registros térmicos podrían ser varios grados más bajos que los pronosticados para las áreas urbanas, intensificando el impacto del frío en el campo.
El pico del episodio polar ocurrirá entre el miércoles y el jueves. Durante este periodo, se estiman mínimas cercanas a los -2 °C en sectores de La Pampa y el norte patagónico, y alrededor de -1 grado en Córdoba y San Juan. Por su parte, en Rosario y la ciudad de Buenos Aires, las mínimas se situarán al menos en los 2 °C.
El norte del país no quedará exento de este fenómeno. En Salta, se prevé que la temperatura alcance apenas los 2 °C, mientras que Tucumán registrará cerca de 7 °C, posicionándose como la temperatura más alta de todo el país durante el pico del frío. En la Patagonia, aunque el frente ya había afectado el fin de semana con nevadas en la alta cordillera de Neuquén y Río Negro, las condiciones frígidas persistirán durante toda la semana. La intensidad de este frente polar es tal que su alcance se extenderá más allá de las fronteras argentinas, afectando también a Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil.
Otro aspecto relevante es el aumento de la probabilidad de nevadas generalizadas en el oeste argentino entre el miércoles y el jueves. Se espera nieve en las cercanías de las ciudades de Mendoza y San Juan, así como en las capitales de las provincias del noroeste argentino. Adicionalmente, Meteored anticipó la posibilidad de nevadas débiles en el sudeste bonaerense.
A pesar de que se prevé un cielo mayormente despejado y no existen probabilidades altas de tormentas, el buen tiempo no será suficiente para compensar la intensidad del aire polar. Se estima que esta masa de aire frío se sostendrá al menos hasta el viernes 3 de julio. Recién a partir del próximo fin de semana comenzará un leve ascenso de la térmica, retornando a temperaturas normales para esta época del año.
Finalmente, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido una advertencia de nivel amarillo por frío extremo para este lunes en las provincias de Entre Ríos, Córdoba, San Luis, Mendoza y La Rioja, donde las mínimas podrían alcanzar los 3 °C. El organismo subrayó que estas temperaturas pueden resultar peligrosas, especialmente para los grupos de riesgo, detallando que los niños, las personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas deben extremar sus precauciones.


