El Pleno de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) ha formalizado la aceptación de la renuncia presentada por la postulante Amparo Ortega Campana, quien había decidido apartarse del proceso de concurso público destinado al nombramiento del próximo jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Esta determinación, que deja sin efecto la postulación de Ortega en el referido certamen, fue comunicada oficialmente a través de un pronunciamiento emitido por la entidad.
La decisión fue el resultado de una sesión extraordinaria llevada a cabo el pasado 25 de junio de 2026. Durante dicha reunión, los miembros del colegiado debatieron sobre el desistimiento de la participante y evaluaron la solicitud formal enviada por la postulante. Tras el análisis de los argumentos y la revisión del caso, la resolución final fue aprobada mediante un voto mayoritario de los integrantes del Pleno de la Junta Nacional de Justicia.
Uno de los puntos más relevantes de la sesión fue la existencia de posturas divididas entre los evaluadores encargados de analizar la solicitud de renuncia. Según se detalla en el comunicado oficial de la JNJ, la aprobación del desistimiento de Amparo Ortega Campana no fue unánime, concretándose la decisión final con los votos en discordia de los señores miembros Jaime Pedro de la Puente Parodi y Germán Alejandro Julio Serkovic González, quienes mantuvieron una posición distinta a la de la mayoría del colegiado.
Asimismo, la institución informó sobre la composición del Pleno durante la toma de decisiones. Se precisó que la aprobación mayoritaria de la renuncia se produjo sin la participación de la señora presidenta de la entidad, María Teresa Cabrera Vega, ni del señor miembro Gino Augusto Tomás Ríos Patio, quienes no formaron parte de la votación final sobre este punto específico del orden del día.
Con la salida oficial de Amparo Ortega Campana del proceso de selección, el panorama del concurso público se ha reducido significativamente. En este escenario, Carlos Martín Loyola Escajadillo queda posicionado como el único postulante habilitado para asumir la titularidad de la Oficina Nacional de Procesos Electorales. De concretarse su nombramiento, Loyola Escajadillo reemplazaría en el cargo al actual jefe interino de la institución, Bernardo Pachas.
Respecto a los motivos que llevaron a su decisión, Ortega Campana utilizó una carta dirigida a la JNJ para exponer sus razones. En el documento, la postulante manifestó que inició su participación en el concurso con la seguridad de cumplir no solo con los requisitos técnicos establecidos en las bases, sino también con la intención de aportar su experiencia profesional y una firme convicción de servicio hacia la Nación. Ortega destacó que su interés residía en servir a una institución técnica y estratégica como la ONPE, cuyo objetivo fundamental es preservar la voluntad popular expresada por los ciudadanos en las urnas.
No obstante, la postulante explicó que factores externos e imprevistos afectaron su capacidad para continuar en la contienda. Ortega señaló que, en los últimos días, ha tenido que enfrentar una situación personal de salud, la cual describió como "muy dolorosa" y que, por su naturaleza, demanda toda su atención y acompañamiento constante, imposibilitando así su desempeño en el proceso de selección.
Finalmente, Amparo Ortega Campana aprovechó su comunicación para dejar constancia de su respeto hacia la entidad organizadora. En su misiva, reconoció la objetividad y la transparencia con las que se desarrolló el procedimiento de selección, asegurando que no tiene observaciones ni cuestionamientos respecto a la gestión del concurso público. Con este paso, el proceso para definir la jefatura de la ONPE continúa ahora centrado en la evaluación del único candidato remanente.


