El Gobierno de Portugal ha proporcionado este sábado un balance actualizado y detallado sobre el impacto humano que han dejado los devastadores sismos registrados durante esta semana en Venezuela. Según la información oficial suministrada por el Ejecutivo portugués, la cifra de fallecidos vinculados a su nación asciende a un total de 41 personas, desglosadas en 7 ciudadanos con nacionalidad portuguesa y 34 personas de origen lusodescendiente.
Dentro de este doloroso recuento de víctimas mortales, las autoridades han destacado un dato especialmente trágico: 6 de los 41 fallecidos eran menores de edad. Esta actualización de las cifras, proveniente de una fuente directa del Ministerio de Exteriores, implica una ligera modificación respecto a los reportes previos, rebajando en dos el número de ciudadanos con nacionalidad portuguesa que habían sido notificados el pasado viernes.
En paralelo a la confirmación de los fallecimientos, el Gobierno portugués ha brindado detalles sobre la situación de otros ciudadanos y descendientes que se encontraban en las zonas afectadas. Hasta el momento, se ha logrado dar con el paradero de 49 portugueses y lusodescendientes, quienes han sido encontrados en medio de las labores de emergencia. No obstante, la preocupación persiste debido a que todavía permanecen desaparecidas 87 personas. El desglose de estos desaparecidos indica que 51 son hombres y 36 son mujeres, quienes continúan siendo objeto de búsqueda activa por parte de los equipos de rescate.
Para hacer frente a esta crisis, Portugal ha desplegado un operativo de asistencia técnica y humanitaria de gran envergadura. Se ha confirmado el aterrizaje en la ciudad de Caracas de dos aviones que partieron desde territorio portugués el viernes. Estas aeronaves transportaban a más de 60 especialistas, cuya misión principal es integrarse en las labores de búsqueda y rescate para intentar localizar a los desaparecidos y asistir a los heridos en las zonas más golpeadas por los terremotos.
Además del personal experto, el despliegue logístico coordinado por las Fuerzas Armadas portuguesas ha movilizado cerca de 23 toneladas de ayuda humanitaria. El cargamento es exhaustivo y está diseñado para responder a las necesidades inmediatas de una zona de desastre. Entre los suministros transportados se incluyen equipos de protección individual para los rescatistas, material especializado de búsqueda y rescate, así como una amplia gama de equipos médicos y medicamentos esenciales para la atención de urgencias.
Asimismo, el envío comprende artículos críticos para la supervivencia y el alojamiento temporal de los damnificados, tales como tiendas de campaña, generadores eléctricos para restablecer la energía en puntos clave, alimentos y diversos artículos esenciales que buscan mitigar la precariedad generada por la destrucción de las infraestructuras.
Ante la magnitud de la tragedia, el ministro portugués del Interior, Luís Neves, manifestó el viernes que no se descarta la posibilidad de enviar un tercer avión. Este eventual refuerzo transportaría ayuda adicional y más efectivos especializados para fortalecer la participación de Portugal en las tareas de salvamento y apoyo humanitario en el terreno.
El contexto de esta tragedia se remonta al pasado miércoles, cuando el litoral Caribe de Venezuela fue sacudido por dos potentes sismos. El primero registró una magnitud de 7,2 y el segundo, apenas 39 segundos después, alcanzó una magnitud de 7,5. La proximidad temporal y la intensidad de ambos eventos provocaron daños severos en la región.
En cuanto al balance general de la catástrofe en territorio venezolano, las autoridades locales han informado que, hasta el momento, los terremotos han causado la muerte de al menos 1.430 personas. Además de las víctimas fatales, se reportan miles de heridos, consolidando uno de los episodios más críticos registrados en la zona costera del país.


