ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 15 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Alerta en Panamá: Accidentes cerebrovasculares afectan con mayor frecuencia a personas jóvenes

Especialistas advierten que la obesidad, la hipertensión, el tabaquismo y el vapeo están disparando los casos de ACV en personas jóvenes. Detectar los síntomas durante las primeras cuatro horas y media puede marcar la diferencia entre la vida, la discapacidad o la muerte Los accidentes cerebrov

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Alerta en Panamá: Accidentes cerebrovasculares afectan con mayor frecuencia a personas jóvenes
Puntos clave

El Ministerio de Salud de Panamá alerta sobre el aumento de accidentes cerebrovasculares en personas jóvenes, impulsado por la obesidad y hábitos nocivos. Especialistas advierten que la hipertensión y el uso de vapeadores están acelerando estas patologías, que interrumpen el flujo sanguíneo al cerebro y pueden provocar daños neurológicos irreversibles. Para salvar vidas, es vital reconocer síntomas como la dificultad al hablar, pérdida de fuerza en extremidades o desviación de la boca. El éxito del tratamiento depende de la llamada ventana de oro, un periodo crítico de cuatro horas y media desde los primeros signos para aplicar la trombólisis y disolver el coágulo. Las autoridades instan a la población a realizar chequeos médicos anuales y adoptar una vida saludable mediante el ejercicio y una alimentación equilibrada. Evitar el tabaco y los vapeadores es fundamental, recordando que ante un ACV cada minuto cuenta para evitar secuelas permanentes.

El Ministerio de Salud (Minsa) de Panamá ha emitido una advertencia sanitaria crucial sobre una tendencia preocupante en la salud pública del país: los accidentes cerebrovasculares (ACV) han dejado de ser una patología exclusiva de la población adulta mayor. Actualmente, se observa que estas afecciones están impactando con una frecuencia creciente a personas jóvenes, un fenómeno impulsado principalmente por la adopción de hábitos de vida poco saludables y la presencia de diversos factores de riesgo evitables.

Para profundizar en la naturaleza de esta condición, el Dr. Gabriel Frago, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Santo Tomás, explicó detalladamente en qué consiste un ACV. Según el especialista, este evento ocurre cuando el flujo sanguíneo que se dirige hacia el cerebro se interrumpe de manera repentina. Esta interrupción es causada generalmente por la obstrucción de una arteria, lo que impide que el tejido cerebral reciba el oxígeno y los nutrientes necesarios. Como resultado, se producen daños que pueden comprometer funciones neurológicas fundamentales, tales como el habla, el movimiento corporal y la coordinación motriz.

Uno de los puntos más críticos resaltados por el Dr. Frago es la importancia vital de reconocer los síntomas a tiempo. La detección temprana no solo es fundamental para salvar la vida del paciente, sino que es la herramienta principal para reducir la probabilidad de sufrir secuelas permanentes y discapacidades irreversibles. El especialista detalló que existen señales de alerta claras que la población debe identificar inmediatamente: la desviación de la comisura de la boca, la caída de un párpado, la dificultad repentina para articular palabras o hablar con claridad, y la pérdida de fuerza en una pierna o un brazo. Asimismo, los mareos, la desorientación súbita o la pérdida repentina de la visión son indicadores graves que requieren atención médica urgente.

En relación con el tratamiento, el cardiólogo subrayó la existencia de lo que denomina la “ventana de oro”. Este es un periodo crítico de cuatro horas y media que transcurre desde el inicio de los primeros síntomas. Durante este lapso de tiempo, los pacientes tienen la oportunidad de recibir un tratamiento médico conocido como trombólisis, el cual tiene como objetivo disolver el coágulo que está bloqueando la circulación sanguínea en el cerebro. La aplicación de este tratamiento dentro del tiempo establecido mejora considerablemente el pronóstico de recuperación del paciente.

El Dr. Frago también puso el foco en las causas subyacentes que están acelerando la aparición de estas enfermedades en edades tempranas. Alertó que el incremento de la obesidad, tanto en la etapa infantil como en la juvenil, está favoreciendo la aparición precoz de enfermedades cerebrovasculares y cardiovasculares. En este contexto, destacó la peligrosidad de la hipertensión arterial, a la cual calificó como el “enemigo silencioso”, debido a que puede desarrollarse durante años sin presentar síntomas evidentes, mientras daña progresivamente el sistema circulatorio.

Otro factor de riesgo alarmante es el consumo de sustancias tóxicas. El especialista señaló que tanto el uso de cigarrillos tradicionales como el de los vapeadores representan un peligro creciente para la salud cardiovascular. La nicotina y otros componentes tóxicos presentes en estos productos provocan que la presión arterial se eleve, dañan la estructura de los vasos sanguíneos y aumentan significativamente la probabilidad de que se formen coágulos en el organismo.

A pesar de reconocer que Panamá mantiene un liderazgo regional en el control del tabaco, gracias a la implementación de la Ley Antitabaco, el Dr. Frago insistió en que no es suficiente con la legislación. Es imperativo fortalecer la prevención individual mediante la realización de chequeos médicos periódicos. Estos exámenes son esenciales para la detección temprana de condiciones como la hipertensión y la hipercolesterolemia familiar, que a menudo pasan desapercibidas hasta que ocurre un evento grave.

Finalmente, el Ministerio de Salud hizo un llamado urgente a toda la población, haciendo especial énfasis en los adultos jóvenes. El Minsa instó a los ciudadanos a adoptar hábitos de vida saludables que incluyan la práctica regular de actividad física y el mantenimiento de una alimentación equilibrada. Asimismo, recomendaron evitar estrictamente el consumo de tabaco y vapeadores, moderar la ingesta de alcohol y establecer la rutina de acudir al médico al menos una vez al año para un control preventivo.

El mensaje final del Dr. Gabriel Frago fue tajante respecto a la urgencia de la atención médica: “Cada minuto cuenta. Actuar de inmediato ante los síntomas de un accidente cerebrovascular puede salvar una vida y evitar secuelas irreversibles”.

Cobertura en Video