El Gobierno de México ha puesto en marcha una operación financiera en los mercados de deuda internacionales, ofreciendo bonos por un monto total de 6 mil 300 millones de dólares. De acuerdo con reportes de la agencia Bloomberg, el objetivo primordial de esta colocación es financiar la recompra de deuda ya existente, buscando optimizar el perfil financiero del país.
La operación se ha dividido en dos tramos específicos. En primer lugar, México lanzó una colocación de 4 mil 800 millones de dólares en bonos con vencimiento programado para el año 2037. Estos títulos se ofrecieron a un diferencial de 185 puntos básicos sobre los bonos comparables del Tesoro estadounidense. Este resultado representa una mejora frente a la orientación inicial, que se había situado en los 220 puntos base.
Como segunda parte de la estrategia, el país está ofreciendo 1 mil 500 millones de dólares adicionales en bonos con vencimiento en el año 2056. En este caso, el diferencial se fijó en 195 puntos base, cifra que también se mantiene por debajo del rango inicial previsto, el cual alcanzaba hasta los 225 puntos básicos. Fuentes familiarizadas con la operación, que solicitaron mantener el anonimato, confirmaron estos detalles técnicos.
Los recursos obtenidos a través de esta emisión serán destinados específicamente a la recompra de pasivos. El plan consiste en adquirir bonos denominados en dólares que vencen en 2027 y 2028, así como títulos denominados en euros con vencimiento en 2029.
Desde una perspectiva analítica, Marco Oviedo, estratega para América Latina del banco XP Investments, ha calificado esta maniobra como una operación de manejo de deuda externa que, en principio, resulta positiva. Oviedo señaló que la finalidad es refinanciar pasivos y reacomodar los vencimientos, sustituyendo la deuda en euros por deuda en dólares para mejorar la estructura financiera de la nación. El experto subrayó que los diferenciales observados, situados entre los 185 y 190 puntos base, no parecen excesivos considerando las condiciones actuales del mercado.
Al analizar los indicadores de Hacienda, se observa que los diferenciales de esta operación de junio se ubican incluso por debajo de los registrados en la emisión récord de enero de 2026, cuando se colocaron 9 mil millones de dólares en bonos con vencimientos a 12 y 30 años con un diferencial de 200 puntos base. Al respecto, Oviedo advirtió que el problema surgiría si el país utilizara esta deuda para financiar el déficit fiscal, lo cual consideraría una decisión poco inteligente al utilizar "dólar barato" para tal fin, pero aclaró que este no es el caso actual. No obstante, reconoció que las preocupaciones de los inversionistas y las calificadoras sobre la situación fiscal ya están reflejadas en la percepción de riesgo del mercado.
Por otro lado, Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex, destacó que el punto clave no es el monto refinanciado, sino el endeudamiento neto. Según sus datos, entre enero y abril de 2026, el endeudamiento neto del Gobierno Federal fue de 181.7 mil millones de pesos en el mercado interno y de 14 mil 857 millones de dólares en el externo, sumando un total cercano a 440.2 mil millones de pesos. Esta cifra representa el 23.7 por ciento del techo aprobado para el año, situándose por debajo del 31.8 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025. En términos de pesos, el endeudamiento neto acumulado es aproximadamente un 12 por ciento menor que el año anterior.
Sin embargo, Gómez Ayala advirtió sobre un matiz crítico en la composición de esta deuda: mientras el componente interno ha caído cerca de un 39 por ciento en pesos, el componente externo ha crecido aproximadamente un 43 por ciento en dólares. Aunque la recompra es una práctica habitual de manejo de pasivos, el aumento del financiamiento en moneda extranjera es el factor a vigilar, especialmente en un entorno donde S&P mantiene una perspectiva negativa y Moody’s ha bajado la calificación a Baa3. El economista señaló que, si bien la apreciación del peso ha amortiguado el valor de estos pasivos, persiste una mayor exposición cambiaria de fondo.
Este contexto financiero se ve reflejado en la volatilidad del mercado. Bloomberg reportó que los bonos mexicanos en dólares tuvieron el peor desempeño entre sus pares de mercados emergentes el pasado lunes. Específicamente, los títulos con vencimiento en 2055 cayeron un centavo, situándose en 106.4 centavos por dólar, su nivel más bajo en más de una semana.
Finalmente, cabe destacar que México enfrenta presiones crecientes de las agencias calificadoras para reducir el déficit presupuestario y así preservar su grado de inversión. El país ha mantenido un ritmo activo de financiamiento; el año pasado fue el mayor emisor de deuda entre los mercados emergentes con 41 mil millones de dólares en bonos, gran parte destinados a Pemex. En enero, sumó otras emisiones por 9 mil millones de dólares y 4 mil 750 millones de euros.


