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Tensión en Colombia: Abelardo de la Espriella gana elecciones entre amenazas y disputas electorales

”El Tigre muerde duro y puede morder más fuerte”: aspirante ganador

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Tensión en Colombia: Abelardo de la Espriella gana elecciones entre amenazas y disputas electorales
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Colombia entra en una fase de alta tensión tras la victoria electoral de Abelardo de la Espriella. Sus declaraciones, calificadas como amenazas hacia la izquierda, han encendido las alarmas de Iván Cepeda y diversos analistas, quienes advierten sobre un posible retorno a la violencia política y el irrespeto a las instituciones democráticas. La legitimidad del triunfo es cuestionada por el Pacto Histórico debido al incremento de mesas impugnadas, mientras el presidente electo ya presiona al Congreso y anuncia el regreso de la fumigación de cultivos ilícitos a partir del 9 de agosto. En el plano internacional, De la Espriella cuenta con el respaldo inmediato de Donald Trump y Javier Milei, consolidando un bloque de derecha en la región que promete un giro radical en la seguridad y las relaciones diplomáticas de Colombia.

El panorama político de Colombia ha entrado en una fase de alta tensión tras la victoria en las urnas del candidato Abelardo de la Espriella. Horas después de celebrarse su triunfo, el aspirante, calificado como ultraderechista, lanzó una declaración que ha encendido las alarmas en los sectores progresistas y en la campaña de su opositor, Iván Cepeda. De la Espriella afirmó que “El Tigre muerde duro y puede morder más fuerte”, una frase que fue interpretada inmediatamente como una amenaza hacia la izquierda colombiana.

Iván Cepeda reaccionó ante estas palabras cuestionando la ambigüedad del discurso del ganador. Cepeda señaló que, mientras De la Espriella habla de respeto, al mismo tiempo sugiere a sus adversarios que “alisten las valijas o maletas”, preguntándose abiertamente cuál es la intención detrás de tales advertencias. Ante esto, el candidato progresista sentenció en una rueda de prensa que no se sienten asustados, argumentando que su sector está "curtido en estas luchas" y que han logrado derrotar a diversos políticos violentos en el pasado. Cepeda aprovechó el espacio para hacer un llamado urgente al diálogo nacional, enfatizando que el país no puede regresar a la violencia.

La preocupación se ha extendido más allá de la campaña de Cepeda. Diversos analistas y sectores políticos recordaron el genocidio contra la Unión Patriótica (UP), partido de izquierda exterminado por la violencia paramilitar con connivencia del ejército durante las décadas de los 80 y 90. Asimismo, se han revivido los recuerdos de las ejecuciones extrajudiciales, conocidas como “falsos positivos”, ocurridas durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. En este contexto, el sociólogo e investigador Rodrigo Rojas advirtió a través de la red social X que este tipo de frases son peligrosas, especialmente viniendo del próximo presidente. Rojas recordó que el padre de Iván Cepeda, el senador Manuel Cepeda Vargas, fue asesinado en un caso que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos declaró como un crimen de Estado.

Paralelamente, la legitimidad de los resultados electorales se ha convertido en un punto de fricción. Aunque Iván Cepeda manifestó aceptar el resultado del conteo anticipado, se ha reportado un incremento significativo en las impugnaciones. Las mesas cuestionadas subieron de 37 mil a más de 57 mil, de un total de 122 mil habilitadas tanto en territorio colombiano como en el exterior. Mientras los medios corporativos ya presentan a De la Espriella como presidente electo, el Pacto Histórico ha solicitado una aclaración pronta sobre estas impugnaciones, pidiendo a los jueces analizar detalladamente cada reclamación y los formularios de votos. Cepeda insistió en que el cotejo del escrutinio debe realizarse materialmente y con rigor, advirtiendo que hasta que no se conozcan los escrutinios finales, no se puede afirmar que Colombia ya tenga presidente.

La tensión se ha trasladado también al ámbito legislativo. Abelardo de la Espriella envió una carta a los congresistas electos el pasado 8 de marzo, apremiándolos a trabajar por el pueblo y advirtiendo sobre la gravedad del momento nacional. El ganador fue enfático al señalar que aquellos sectores del Congreso que traicionen el mandato ciudadano se encontrarán con un “gobierno de origen popular”. Esta comunicación fue recibida con rechazo por parlamentarios de izquierda y centro, quienes consideran que se trata de una amenaza velada de cierre del Congreso o de convocar a una constituyente, exigiendo el respeto a la separación de poderes para el periodo 2026-2030.

En el plano internacional, el grupo "Escudo de las Américas" ha mostrado un apoyo coordinado hacia el nuevo mandatario. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó a De la Espriella en sus redes sociales, refiriéndose a él como “El Tigre” y expresando su deseo de construir una relación sólida que traiga grandeza a ambos países. Este respaldo es relevante considerando que en Colombia operan siete bases militares estadounidenses, las cuales estuvieron poco operativas durante el gobierno de Gustavo Petro, quien priorizó la sustitución de cultivos de coca sobre otras estrategias.

De la Espriella ya ha delineado sus primeras acciones: ha anunciado que el 9 de agosto, el día siguiente a su toma de posesión, enviará aviones para fumigar los cultivos ilícitos. A este apoyo se sumaron otros mandatarios latinoamericanos, como Javier Milei de Argentina, quien escribió que “el león y el tigre rugen en Latinoamérica”. También expresaron su colaboración futura los presidentes de Chile, Paraguay, Ecuador, Costa Rica, y la candidata presidencial peruana, Keiko Fujimori.

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