En un giro reciente dentro del clima de tensión política que atraviesa el país, los sectores movilizados que respaldan al exmandatario Evo Morales han anunciado la implementación de un «cuarto intermedio» en sus actividades de protesta. Esta decisión de hacer una pausa en las movilizaciones, que tenían como objetivo principal exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, se produce en el tercer día de vigencia del estado de excepción decretado por el jefe de Estado.
La medida fue comunicada este lunes durante una comparecencia en la que participaron los dirigentes de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, contando además con la presencia del propio Evo Morales, quien gobernó la nación entre los años 2006 y 2019. Durante el anuncio, el dirigente Isidro Auca explicó que la resolución de establecer este paréntesis responde a la intención de «pacificar» momentáneamente el territorio nacional. No obstante, Auca fue enfático al advertir que esta acción no representa el cese de sus demandas, asegurando que «esta lucha va a continuar» y que «la batalla no termina».
Según las declaraciones de Auca, el cuarto intermedio tiene como propósito fundamental permitir que las bases se sigan organizando y preparando, bajo el argumento de que el actual Gobierno no ha demostrado la capacidad necesaria para solucionar los problemas existentes en el país. En este mismo contexto, el dirigente lanzó fuertes críticas hacia el acuerdo alcanzado el pasado viernes entre el Ejecutivo y Mario Argollo, máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB). Auca acusó directamente a Argollo de haberse «vendido» y de haber incurrido en una «traición» hacia los sindicatos.
Por su parte, Evo Morales ratificó que la suspensión de las movilizaciones es temporal y subrayó que este paso no debe interpretarse como una rendición. El exmandatario aprovechó la instancia para reiterar sus acusaciones contra el presidente Rodrigo Paz, afirmando que el gobernante estaría «entregando» los recursos naturales de la nación a empresas transnacionales. Asimismo, Morales sostuvo que estas acciones provocarían un incremento en los costes del combustible y de los servicios básicos, aseveraciones que el Gobierno ha negado categóricamente.
La situación se desarrolla en el Trópico de Cochabamba, zona que constituye el bastión político y sindical de Morales en la región central del país. En esta localidad, el exgobernante permanece resguardado por sus seguidores desde octubre de 2024, con el fin de evitar su captura en el marco de un proceso penal por trata agravada de personas. Dicho proceso se deriva de su presunta relación con una menor de edad, con quien supuestamente habría tenido una hija mientras ejercía la presidencia en el año 2016. Esta zona cocalera es, actualmente, el punto donde se concentra la mayoría de los bloqueos de carreteras que aún persisten.
El contexto de esta crisis se intensificó el sábado, cuando el presidente Rodrigo Paz decretó el estado de excepción. Esta medida legal fue implementada para forzar el levantamiento de los cortes de vías que habían sido instalados el pasado 6 de mayo por la COB y campesinos de La Paz, y a los cuales posteriormente se sumaron los seguidores de Morales. Ante esto, el Gobierno ha señalado que el exmandatario estaría promoviendo estas protestas mediante el uso de dinero ilícito, con la intención final de ejecutar un «golpe de Estado».
El impacto de más de mes y medio de bloqueos ha sido severo. Se ha reportado un desabastecimiento crítico de combustibles, alimentos y oxígeno medicinal en diversas ciudades. En términos humanos, el conflicto ha dejado un saldo de al menos 16 personas fallecidas; de estas, trece habrían muerto debido a la falta de atención médica oportuna provocada por la imposibilidad de transitar las rutas bloqueadas. En el ámbito económico, las pérdidas millonarias se estiman en más de 3.000 millones de dólares.
Desde el pasado sábado, el despliegue de agentes policiales y militares se ha intensificado en diversas carreteras estratégicas con el objetivo de retirar el material utilizado para los cierres viales y restablecer la libre circulación en el país.


