La ciudad de Montreal se encuentra conmocionada tras un violento episodio ocurrido este lunes, en el que un agente de policía perdió la vida en lo que las fuerzas del orden describen como un ataque dirigido contra la policía. El incidente, que resultó en la muerte de dos personas, incluyendo al oficial, marca la primera vez en más de dos décadas que un agente de policía muere baleado en la ciudad.
Los hechos se desencadenaron durante la tarde en el distrito de Côte-des-Neiges, una zona conocida por ser una de las más pobladas de la metrópolis. El enfrentamiento culminó tras un intercambio de disparos con el sospechoso, quien también falleció en el lugar. El Servicio de Policía de Montreal identificó al oficial caído como Mohamed Lamine Benredouane, de 34 años, quien formaba parte del departamento desde el año 2021. Hasta el momento, las autoridades no han revelado la identidad de la segunda víctima mortal del tiroteo.
El jefe de la Policía de Montreal, Fady Dagher, informó en conferencia de prensa que una segunda agente resultó herida y fue trasladada al hospital en estado crítico; sin embargo, su condición ha evolucionado y actualmente se encuentra estable. Asimismo, se reportó que un civil sufrió heridas leves durante el ataque. Una fuente de las fuerzas del orden canadienses fue tajante al describir la naturaleza del incidente, afirmando que el evento parecía haber sido una emboscada.
La investigación ahora se centra en un supuesto manifiesto de más de 100 páginas que habría sido escrito por el atacante. Según fuentes policiales, el documento presuntamente promueve la ideología "incel". Las autoridades creen que el sospechoso actuó solo en la ejecución de este ataque.
El escenario del crimen, el bulevar Décarie, se encuentra en Côte-des-Neiges, un distrito que se describe como una burbuja residencial moderna y tranquila, situada a menos de ocho kilómetros del centro financiero y los rascacielos de Montreal. Es un área caracterizada por su diversidad, con una presencia muy marcada de la cultura y las instituciones judías. Esta atmósfera de normalidad se vio interrumpida abruptamente cuando los residentes fueron obligados a refugiarse y cerrar sus puertas bajo llave durante varias horas, mientras la policía buscaba a un sospechoso armado y peligroso.
De acuerdo con el jefe Dagher, la secuencia de los hechos comenzó alrededor de las 11:35 a.m., cuando la policía respondió a una llamada al 911 que reportaba disparos y la presencia de un arma sobresaliendo por una ventana. Al llegar al lugar, los agentes fueron atacados a tiros en plena calle. La respuesta táctica fue inmediata: un grupo de agentes se posicionó en la entrada de un edificio, donde un oficial pateó la puerta de vidrio para abrir paso al equipo, seguido por otros agentes armados con rifles y una unidad K9. En la escena, las autoridades incautaron un arma larga utilizada por el agresor.
El impacto emocional en la institución es profundo. "Hoy, uno de los nuestros ha caído mientras cumplía su deber de proteger y servir", declaró el jefe Dagher. Por su parte, Ian Lafrenière, ministro de seguridad pública de Quebec, subrayó la gravedad del hecho recordando que la última vez que un agente fue baleado en Montreal fue hace 24 años.
El caos fue vivido de cerca por los residentes. Heidi Doctor relató a CTV Network que se encontraba atendiendo una llamada de trabajo tras dejar a su hijo en una peluquería cuando vio a un agente sacar su arma frente a ella. Doctor describió la llegada masiva de policías y el miedo de esperar durante horas mientras se comunicaba telefónicamente con sus hijos, quienes permanecían escondidos en la parte trasera del local de cortes de cabello.
Finalmente, la primera ministra de Quebec, Christine Fréchette, solicitó al presidente de la Asamblea Nacional que la bandera de Quebec sea bajada a media asta en señal de luto. Fréchette expresó su gratitud hacia los agentes, socorristas y personal de emergencias, asegurando que la sociedad permanecerá unida y solidaria para acompañar a los afectados en esta dura prueba.


