La jornada de escrutinios correspondiente a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales llegó a su fin este lunes en la ciudad de Barranquilla. El proceso, que tuvo como centro de operaciones el recinto de Puerta de Oro, se desarrolló de manera exitosa, permitiendo que las comisiones escrutadoras procedieran con la entrega y consolidación de la información oficial proveniente de las 3.434 mesas de votación instaladas en el Distrito de Barranquilla.
De acuerdo con los informes emitidos durante el cierre de la jornada, el proceso se llevó a cabo cumpliendo estrictamente con todas las garantías exigidas por los entes de control hacia las comisiones respectivas. Esta supervisión permitió que la recopilación de los datos electorales se realizara bajo los marcos normativos establecidos, asegurando que la voluntad expresada en las urnas fuera procesada correctamente por las autoridades competentes en la capital del Atlántico.
A pesar del balance general positivo, el cierre del escrutinio no estuvo exento de controversias legales. Algunos representantes legales, en declaraciones brindadas al medio EL HERALDO, informaron que todavía restan por resolver tres recursos de apelación distribuidos en tres comisiones diferentes. Si bien la mayoría de los datos han sido procesados, estas apelaciones representan los últimos pasos pendientes para cerrar definitivamente el ciclo de conteo en la ciudad.
La situación que ha generado mayor atención y preocupación entre los actores jurídicos y electorales tuvo lugar en la comisión 59. En este caso específico, se detectó que los formularios E-14, que son las actas donde se registran los votos de cada mesa, de un puesto de votación no contaban con las firmas correspondientes de los jurados. Esta omisión administrativa pone en riesgo la validez de los votos registrados en dicho puesto.
Sobre este punto, se recordó que la norma electoral vigente establece un procedimiento claro: cuando las actas E-14 no vienen debidamente firmadas por los jurados, estas deben ser excluidas del conteo. No obstante, la ley indica que se debe dar preferencia al sufragante que ejerció su derecho al voto, buscando un equilibrio entre la formalidad del acta y el derecho ciudadano.
En relación con el impacto real de esta exclusión, los juristas confirmaron que en el puesto de votación afectado hubo más de 200 votos registrados. Lo que hace este caso particularmente sensible es que más del 80% de esos sufragios fueron emitidos a favor de un solo candidato. En consecuencia, los expertos advirtieron que, si el recurso presentado no es concedido y los votos quedan definitivamente excluidos, se podría producir una alteración en el resultado final del escrutinio.
Por otro lado, en lo que respecta a los otros dos recursos de apelación presentados en las comisiones restantes, los representantes legales comentaron que estas situaciones no afectan directamente los resultados globales. A diferencia de lo ocurrido en la comisión 59, estos trámites se consideran ajustes menores que no tienen la capacidad de modificar la tendencia o el ganador de la contienda electoral en el distrito.
Una vez finalizadas las etapas de revisión y posterior a la gestión de los recursos, las comisiones escrutadoras procedieron con la fase logística final. Toda la información recopilada fue almacenada en bolsas debidamente selladas, las cuales serán puestas a disposición de la Registraduría Nacional para su consolidación final y posterior anuncio oficial de los resultados.
Finalmente, es importante señalar que este proceso no se limitó únicamente al Distrito de Barranquilla. En el departamento del Atlántico, también se concretó la etapa de escrutinio, abarcando un total de 6.190 puestos de votación, consolidando así el cierre de la jornada electoral en toda la región Caribe bajo los parámetros de ley y la vigilancia de los organismos de control.


