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El dólar oficial supera los $1.400: el mercado prevé una suba gradual y el Gobierno permite el deslizamiento

La cotización del dólar se consolida por encima de $1.400 en el mercado oficial. Los analistas estiman que seguirá avanzando y señalan los motivos

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El dólar oficial supera los $1.400: el mercado prevé una suba gradual y el Gobierno permite el deslizamiento
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La paz cambiaria ha terminado con el dólar oficial superando los 1.400 pesos y alcanzando los 1.461, su valor más alto desde inicios de 2026. El Gobierno Nacional no muestra preocupación ante este avance, ya que considera que el deslizamiento de la moneda local es una normalización necesaria tras un periodo de fuerte apreciación del peso. Para evitar saltos bruscos, el Banco Central redujo la compra de reservas mientras el mercado se anticipa al fin de la cosecha gruesa y a una mayor demanda privada en el segundo semestre. Los analistas prevén que la cotización continuará subiendo de forma gradual y ordenada, alineándose progresivamente con el ritmo de la inflación.

La denominada "paz cambiaria" parece haber quedado atrás en el escenario económico actual. El tipo de cambio oficial ha mantenido un avance sostenido, consolidando su cotización por encima de la línea de los $1.400. A pesar de este movimiento, los operadores del mercado descartan la aparición de grandes tensiones o sobresaltos significativos en el corto y mediano plazo, aunque estiman que la cotización de la divisa continuará acomodándose al alza impulsada por tres factores fundamentales.

Por su parte, el Gobierno Nacional no ha manifestado una preocupación mayor ante esta dinámica. Las autoridades permiten un cierto deslizamiento de la moneda local, lo cual ocurre tras un extenso período de apreciación del peso. Esta postura se vio reflejada en la jornada del pasado viernes, la cual se desarrolló sin referencias externas debido al feriado en Estados Unidos. Aun así, el tipo de cambio oficial siguió su tendencia ascendente, situándose en los $1.461 en el segmento mayorista, alcanzando así el valor más alto registrado desde principios de 2026.

En términos porcentuales, la moneda estadounidense acumula un alza de casi el 4% en lo que va del mes de junio. Esta cifra coloca la cotización levemente por encima de los niveles con los que inició el año, que se situaban en los $1.455. No obstante, es importante señalar que, a pesar de este avance, la moneda aún opera un 22% por debajo del techo establecido en la banda de flotación.

Desde el ámbito operativo, se destaca que en las últimas jornadas no se ha observado una presencia significativa del Gobierno en el mercado de futuros de dólar ni en el de bonos dólar linked. Sin embargo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se ha visto en la necesidad de desacelerar sus compras de reservas. Esta medida tiene como objetivo no sumar demanda adicional al mercado y evitar así que el tipo de cambio avance de manera acelerada. Como resultado, el promedio diario de compras en junio descendió a u$s79 millones, una cifra notablemente inferior a los u$s138 millones diarios registrados durante abril y mayo. A pesar de esta desaceleración, los operadores consideran positivo que la entidad monetaria continúe comprando y que, hasta el momento, no haya tenido que vender dólares en la plaza oficial.

La consultora Econviews ha resaltado que la recuperación del dólar a nivel global coincide con un momento en el que el peso argentino comenzó a verse más presionado desde finales del mes pasado. Para la consultora, la suba de casi el 4% en junio no representa un motivo de preocupación; por el contrario, lo consideran un hecho positivo que la moneda local deje de apreciarse. Econviews estima que el equipo económico comparte esta visión, dado que no se han implementado intervenciones importantes para frenar la dinámica actual.

Según el análisis de la consultora, este incremento no es sorprendente, ya que era esperable que, al llegar al tercer trimestre del año, aumentara la presión cambiaria. Este fenómeno se alinea con la tendencia del mercado de anticiparse al final de la cosecha gruesa, lo que conlleva una caída natural en los flujos de dólares durante esta época del año. Esta situación ya se encuentra reflejada en el comportamiento del BCRA, que ha reducido significativamente sus compras de reservas.

De cara al corto plazo, el escenario base planteado por Econviews es que la presión cambiaria se mantendrá. La expectativa se fundamenta en que diversos factores revertirán el "viento de cola" experimentado en los últimos meses. En las próximas semanas, resultará clave monitorear la continuidad de las compras diarias del BCRA y cualquier posible movimiento en las tasas de interés. La consultora considera razonable esperar que el tipo de cambio siga convalidando subas graduales, entendiendo este proceso como una normalización y no como un estado de estrés. El escenario más probable es que el dólar siga avanzando de manera ordenada y sin subas abruptas.

Este proceso implica un retroceso de la moneda local tras la fuerte apreciación registrada durante la primera mitad del año. De hecho, un estudio del Banco de Pagos Internacionales (BIS) ubica al peso argentino en el séptimo lugar entre las monedas emergentes que más se fortalecieron contra el dólar en 2026, con una apreciación de aproximadamente el 9%. De cumplirse las expectativas, se acotaría dicha apreciación y se reduciría el encarecimiento relativo sufrido durante el primer semestre.

Finalmente, los operadores estiman que durante la segunda mitad del año el tipo de cambio se moverá más cerca del avance de la inflación. Hasta ahora, el desempeño de junio ha superado ampliamente esa expectativa, ya que el alza de casi el 4% es aproximadamente el doble de lo que anticipan las consultoras privadas para el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de este mes. En sintonía, los analistas de Outlier advierten que en la segunda parte del año habrá una mayor demanda privada de dólares, impulsada por una posible recuperación en la actividad económica, los ingresos reales y el crédito. Esto se traduciría en mayores importaciones y compras minoristas para atesoramiento, combinándose con una menor oferta debido a la caída del precio internacional del petróleo, lo que podría afectar el ritmo de compra de reservas del BCRA.

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